sábado, 3 de noviembre de 2012

Irresponsabilidad en el senderismo = jugar con la vida

Jueves, 1 de noviembre de 2012.

El grupo aldeano de senderismo de Nazaret Hernández, realiza una ruta desde la Degollada de La Aldea hasta los Azulejos de Veneguera, por el Andén de Tasarte o Andenes de La Inagua, para poder ver los barrancos de la reserva corriendo y los saltos de agua en la zona del Caidero de La Manta, junto a la Montaña de Colores.

La travesía, como siempre, espectacular (me gusta mucho esta ruta); en el Andén de Tasarte, vemos algunos senderistas que realizan la ruta a la inversa, muy poquitos y el paisaje que ha estado tan seco durante casi dos años, empieza a cambiar la tonalidad marrón y ocre, por los primeros brotes verdes de la temporada de lluvias.

Al llegar al Cañadón, la cabecera del Barranquillo del Castillete, nos acordamos de la fatídica tromba de agua que bajó desde este punto y asoló el pago de Tasarte, unos 800 metros por debajo, en diciembre de 2009. De dicha fatalidad aún permanecen las escorrentías que el enorme caudal de agua formó y se pueden ver cabecera abajo, como fisuras hundidas en la tierra; troncos caídos, piedras enormes despeñadas de las hermosas y cavernosas cimas de La Inagua y la modificación en parte y sutil del sendero en esta parte del itinerario son algunos de los testigos del desastre que 3 años después aún son visibles.

De repente, una densa niebla envuelve la zona del Castillete y el sendero que sube hacia las faldas suroccidentales de la Montaña de Los Hornos; a lo lejos, se oye el murmullo del agua que se precipita por los caideros y rompe en lontananza el silencio del pinar, que esperaba la lluvia con ansia.

A parte de nuestro grupo, de más de 35 personas, no volvimos a ver a ninguna persona hasta llegar a la Degollada de Las Brujas y he aquí el asunto que me ha llevado a relatar este post:

Como surgidos de la nada, debido a la bruma que lo envolvía todo, aparecen 7 personas, 5 adulto y 2 niños, de entre 8 y 12 años, con los ojos marcados por la ansiedad. Son alemanes y "chapurrean" el español más o menos entendible.
Uno de ellos, el más mayor, nos cuenta que vienen de la Presa de Las Niñas, por la pista forestal de San Antonio (más de 8 kilómetros de trayecto hasta el punto donde nos encontrábamos) y que el dia comenzó a nublarse y la niebla los despistó hasta que por lo visto, iban dando círculos respecto a la degollada, como sabemos, importante trifurcación de caminos.

Al vernos, sintieron alivio ya que por lo que nos contó el señor, llevaban más de 2 horas perdidos entre la niebla y no sabían regresar; no estaban equipados con ropa de senderismo, varios de ellos llevaban zuecos de plástico del que se usa en los hospitales, al estilo "Frank de la jungla" y apenas sin abrigo. A parte de esto, que personalmente me parece una irresponsabilidad por sus partes, el salir a realizar esta ruta, aunque sea por pista y sin el acondicionamiento que precisa, tres de ellos desprendían un "tufo" a alcohol que tiraba pa`trás. Esto fue lo que más nos impresionó ya que estaban ebrios y con dos menores a su cargo.
Para más inri ante tal surrealista anécdota, nos contaron que llevaban con ellos a un perro, un pastor belga hembra, que se fue por un barranco y ya no lo pudieron localizar más; algunos compañeros de nuestro grupo intentamos buscar al perro cerca de la próxima Degollada del Agujero y por los alrededores, sin éxito alguno. O bien no era cierto, o el pobre animal se extravió en los interiores de la reserva, circunstancia que estos elementos no pudieron evitar dado su patético estado de embriaguez.

Como nuestro grupo iba a bajar por Los Azulejos y estas personas tenían sus coches en la Presa de Las Niñas, algunos tuvieron que acompañarles parte del camino ya que bajar por Los Azulejos, sabiendo que tiene zonas escarpadas, resultaría peligroso para una persona que está tomada.
Después de esperar a estos compañeros casi hora y media, se nos hizo la noche bajando hacia Los Charcos Azules (comprometiendo nuestra seguridad) y aunque finalizamos la ruta una vez más con éxito, se nos quedó un mal cuerpo a muchos al volver a visualizar aquella imagen de esa gente surgiendo de la niebla, con prendas inapropiadas para el dia en cuestión y 3 de ellos ebrios como chuchos con cargo de llevar un grupo en el que se encontraban niños.

Aún está muy reciente el trágico suceso en Tamadaba de dos personas que se desriscaron a finales de octubre y francamente, encontrarte ante tales situaciones, te vienen a la mente si en muchos casos es culpa del caminante el que tenga percances y males mayores en la montaña, obviando por supuesto el acontecimiento en Tamadaba, ya que personalmente desconozco los datos y motivos reales de la tragedia.

En el caso de La Inagua que si viví, solo estoy segura de una cosa; si no llegamos a pasar por Las Brujas, ¿qué hubiera sido de esta gente?, ¿cómo salen a caminar con esas vestimentas veraniegas e inapropiados calzados y encima tomando alcohol con la responsabilidad de llevar dos menores?..
No imagino el suceso que se hubiera perpetrado si a esta gente le hubiera dado por bajar un barranco, que les hubiera sorprendido la noche o vaya usted a saber.. encima del perro ni rastro.

Del numeroso grupo que fuimos, hay muchos que quieren denunciar los hechos, concretamente a aquellos individuos que estaban ebrios, ya que como resulta ver, muchos se juegan la vida en la montaña porque ellos mismos quieren y lo peor es que también arrastran con la vida de los demás.

Con todo esto quiero dejar claro que, aunque hay muchas zonas de Gran Canaria, pésimamente señalizadas para el disfrute de caminos para los senderistas y que ellos conlleva a veces a la pérdida de algunos, en muchas ocasiones, las tragedias vienen por un total desentendimiento de la actividad y falta de responsabilidad a la hora de llevar un grupo a realizar una ruta.
Muchos consideran que salir al campo a dar una vuelta es hacer senderismo y no es así. El senderismo es una actividad maravillosa que requiere de unas características que si se llevan a cabo con la debida precaución que se merece, puede resultar en una experiencia gratificante.. asimismo, si se hacen atrocidades como la de esta gente, pueden resultar en desastres que incluso cuestan la vida.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Cuanta razón tienes Tania. Esos extrajeros tuvieron muchísima suerte de encontrarse con gente sana y buena. Yo no sé si hubiera perdido mi tiempo en acompañarlos. Bueno, como madre probablemente lo hubiera hecho por los niños. Yo tengo muy presente el verano pasado, cuando con temperaturas de 42ºC fallecieron unos "senderistas" ingleses de edad avanzada que no tuvieron mejor idea que irse a caminar a las montañas del sur (no recuerdo exactamente si fue en la Loma de Tauro o en La Aldea) pues en otro de esos sitios falleció también otro alemán obeso que con idénticas temperaturas se fue a caminar a las 3 de la tarde.... Son personas irresponsables que no tienen ni la más mínima idea de lo que es "sentido común"...

Tania dijo...

Cierto, fue en Tauro donde murieron dos mujeres por golpe de calor. Es una falta de responsabilidad absoluta en clima adverso y con calima llevar a gente hacer senderismo y encima de tal avanzada edad, pero como se dijo después, para no devolver el dinero nos lo llevamos aunque sea con 42 grados.
Personalmente he visto a gente hacer el camino de Guguy en pleno mediodía con temperaturas infernales también y muchos después se quejan de que no se les advierte del hecho.
Lo de La Inagua parecía surrealista, el ver como andaban con zuecos, dando tumbos y en mitad de la niebla. En fin..

Juan dijo...

Hola, Tania, creo que merecían que les hubieran denunciado, así aprenderían a ser responsables.

Un abrazo.

Juan Antonio

Sergio Socorro Monagas dijo...

Hola muy buenas. Estoy bastante de acuerdo con el artículo de Tania. Yo también creo que muchos turistas, y en menor grado algunos canarios, son poco precavidos cuando salen de senderismo porque como muy bien dices, el senderismo es una actividad que tomando una serie de precauciones puede ser algo maravilloso.

Una cosa si me gustaría comentarte y es que el tema de la vestimenta y el calzado, aunque importante no es tan determinante cuando sales. En sus lugares de residencia seguro que sufren frío de verdad, el problema surge cuando no llevas un mapa, una brújula o una botella de agua al menos, máxime cuando te adentrar en Inagua...

Salu2 y a seguir disfrutando del senderismo!!