domingo, 27 de mayo de 2012

RUTA: Cruz de Tejeda - Riscos de Chapín (Chapí) - Artenara


Uno de los caminos más populares entre los habitantes cumbreros es el que une la zona central de la isla (Cruz de Tejeda), magnífico enclave desde donde se irradian todos los senderos más importantes que atraviesan la vieja Tamarán, con el pueblo situado a mayor altitud de la isla, Artenara.

En si constituye una pequeña parte de los grandes caminos reales que enlazaban las cumbres de Gran Canaria con los pueblos costeros del norte, noroeste y oeste, mediante senderos de gran kilometraje y caminos de herradura.

Tiene un trazado encantador, bordeando a través de los impresionantes Riscos de Chapín, una de las grandes paredes de la Caldera de Tejeda, dejando al descubierto toda su imponente belleza petrificada; barrancos, roques, diques, mesas, macizos, riscales, montañas, desfiladeros, etc. El conjunto total de la exultante panorámica podria definirse como un "caos ordenado" que parece haberse esculpido a voluntad propia.

La ruta es muy sencillita y consta del tramo de ascenso, desde Cruz de Tejeda hasta pasar la Degollada de Las Palomas y adentrarse muy cerca de la cabecera del Barranco de Crespo, donde comienza un ligero llaneo dentro del pinar y el descenso final cerca de la Montaña de Artenara hacia el pueblo cumbrero.

Desde aqui, puede enlazarse a su vez con varios itinerarios alternativos: Altavista, Tamadaba, Tirma, Lugarejos, Juncalillo, Berrazales, etc.. Son muy famosas las rutas Centro-Norte (Cruz de Tejeda - Juncalillo de Gáldar), la Centro-Noroeste (Cruz de Tejeda - Valle de Agaete o variante al Puerto de Las Nieves), la Centro-Oeste (Cruz de Tejeda - La Aldea) y la Centro-Interior (Cruz de Tejeda - Teror).
En todos los casos, el paso es olbligatorio por Artenara, excepto en la de Teror.

La ruta descrita es suave, en la que pueden participar niños mayores de 6 años y personas mayores.
Lo más interesante se destaca en las fabulosas vistas de la Caldera de Tejeda, en perspectiva cumbre-costa.

Uno de los itinerarios más seguros para realizar caminatas nocturnas, especialmente en noches de verano. La experiencia es muy gratificante. Si se enlaza posteriormente con Altavista, por ejemplo, cuyo sendero no tiene pérdida si se conoce bien la zona y a la luz de la luna llena, la prueba resultante es maravillosa.

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KILÓMETROS: 8 Aprox.
DURACIÓN: 3 H Aprox.
ESTADO DEL SENDERO: Muy bueno
DIFICULTAD: Muy Baja
RESISTENCIA PARA INICIADOS: Muy Baja
RESISTENCIA PARA PRINCIPIANTES: Media - Baja
TIPO DE RUTA: Comienzo y Finalización en puntos diferentes
COMIENZO Y FINALIZACIÓN: Comienzo en Cruz de Tejeda y Finalización en Artenara
TRAMOS AÉREOS: Si, de poca importancia
MUNICIPIO: Tejeda - Artenara
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La ruta se inicia detrás del Parador de la Cruz de Tejeda, frente al aparcamiento y viene marcado como "Cruz de Tejeda - Valsendero", para diferenciarlo del otro camino próximo que se dirige a Teror.

El camino arranca en ascenso prolongado y bastante acusado a través del pinar, subiendo una de las laderas de la Montaña Constantino, que queda a la derecha.

La subida es contínua y en 10 minutos se llega a la zona alta donde el camino, en principio, llanea. Ya desde este punto se ven panorámicas muy interesantes de la Gran Caldera abierta hacia el oeste, finalizando en el Valle de La Aldea, tapizado con sus característicos invernaderos.

Bordeando una zona de escarpes, con multitud de formas rocosas y varios barranquillos tributarios al de Tejeda que quedan hacia la izquierda (la cabecera de uno de ellos, en "V" aérea muy cerrada recuerdan al Barranco del Juncal - Siberio o al inicio del Cañadón Sombrio en Las Tirajanas), se llega a la carretera general Artenara - Cruz de Tejeda y que habrá que tomar en sentido Artenara para llegar a la Degollada de Las Palomas, magnifico mirador de la Caldera y de los "barrios colgantes" de Tejeda; éstos aparecen dispersos, destacando la blancura de sus casas contra la negrura de los afilados riscos.

Frente a nosotros, en el macizo situado más al sur, el Nublo custodia la gran panorámica. El camino continúa pasando la degollada, a la derecha, donde sube y conecta con la gran pista forestal que se dirige hacia Artenara.

Existen varias bifurcaciones de ésta, teniendose que evitar escoger las que descienden (N), pues se dirigen a Valsendero, Mesas de Galaz, Montañón Negro y al Barranco de Crespo.
En su lugar, tomaremos la que asciende, abandonándola en un mojón muy visible a la izquierda (O) (opcional), para asomarnos a un pequeño senderillo expuesto a la caldera y que evita el tránsito por la cansina pista.

El caminillo atraviesa un llano floreado, paralelo a la pista, pero a mayor altura y con vistas hacia los macizos del Nublo y el de Pajonales - La Alsándara - Inagua.
Bonitas perspectivas del Bentayga y las Cuevas del Rey, los dos pequeños roques a la sombra del primero.

Comienza ahora una pequeña parte de tramo aéreo, pero muy seguro, a través de los Riscos de Chapín o Chapí; el senderillo por el que hemos transitado se conecta en un desvio de la pista principal y remonta los enormes paredones que caen en vertical hacia profundos tributarios del Barranco de Tejeda - La Aldea, que surca la Caldera y la fisura en dos.

Pasamos junto a la base de Montaña Moriscos, donde en uno de los puntos podrá verse la zona de la Caldera, a la izquierda y el Montañón Negro a la derecha. Cerca se encuentra la famosa cruz que dá nombre al lugar.

El trayecto recorre en altura los riscales más escarpados de la Caldera, de belleza sublime y entre el frondoso pinar; las vistas se amplian, apareciendo la enorme extensión del Macizo de La Inagua y la Mesa del Junquillo, quedando el Bentayga en primer plano y el Nublo en la distancia.
Llegamos asi a las Cuevas del Caballero, labradas en la tosca de un paredón que se desploma sobre el pago tejedense de Guardaya, a más de 300 metros por debajo. Cerca se encuentra la famosa y artificial Cueva del Candil o de Los Candiles (ambos topónimos son correctos), cerrada actualmente para evitar el acceso masivo de visitas a una zona de riqueza arqueológica sumamente importante, en la que destacan multitud de triángulos invertidos grabados en la piedra, simbolizando la fertilidad femenina. Se puede acceder a ella solicitando un permiso al Servicio de Patrimonio Histórico del Cabildo de Gran Canaria.

En toda esta zona abundan las supersticiones de antaño, alimentadas por leyendas que cuentan los más veteranos del lugar. Sin duda, aunque no se crea en estos temas, es muy interesante conocer las diversas fábulas, mitos y tradiciones ancestrales que hablan sobre luces titilantes que danzan en el interior de las cuevas vistas desde la distancia y en los oscuros ricos colindantes, asi como apariciones espectrales, sonidos misteriosos y espesas nieblas que envuelven las numerosas y antiguas encrucijadas donde se les levantaba una cruz a los fallecidos de tránsito. De sobra decir que toda estas historias son muy sugestivas, sobre todo las "procesiones funerarias" que hacian los antiguos pobladores cuando un vecino natural de La Aldea moria en Artenara o viceversa y debia ser transportado para su entierro, llevándolo por los caminos reales, en un cortejo donde las diferentes creencias cobraban protagonismo; allí donde colocaban provisionalmente el ataúd para el descanso de la comitiva, levantaban una pequeña cruz. De ahí se originaron muchas supersticiones, incluidas muchas convicciones derivadas del ocultismo y la brujeria, destacando en los cruces de caminos.


Si se juega con la cámara fotográfica entre los escarpes, podemos "meter" al Nublo y al Bentayga dentro de un arco cerca de las Cuevas del Caballero. Finaliza aqui el caminito entre el pinar a través de los Riscos de Chapín y volvemos a conectar con la monótona pista forestal, la cual no abandonaremos hasta llegar a Artenara, en poco más de 40 minutos.
Existe una variedad exigente que atraviesa los Riscos de Chapín por un antiguo sendero conocido como El Sajón, pero al no utilizarse habitualmente, debido a ciertos tramos con mucho desnivel, se ha perdido en muchos puntos.

Se podrá atajar la pista recortando, ladera a través, sus pronunciadísimas curvas. Durante el trayecto, se podrá visualizar las grandes llanuras que rodean la base de la Montaña de Artenara, quedando una imagen magnífica del Macizo de Altavista, con su espléndida montaña sobresaliendo hacia el cielo, de fondo.

A 20 minutos de las Cuevas del Caballero aparece una división de la pista; aunque en ambos sentidos llegarás a Artenara, puedes acortar la distancia escogiéndo el desvio de la izquierda, que más adelante volverá a dividirse; en este caso tomaremos el de la derecha, que sigue recto, a través del pinar, hasta llegar a la carretera general que viene de la Cruz de Tejeda, en 25 minutos más aproximadamente.

Aqui aparecen dos opciones; llegar a Artenara pasando por La Cuevita o tomándo la pista que continúa hacia el (NO), para finalizar en el parque junto a la piscina del pueblo.
Para ir por La Cuevita, se toma la cuesta de hormigón que queda junto a la pista y que sube hacia unas casas.

Tras descender el risco, con casas - cueva, se pasa cerca de la minúscula iglesia de la Virgen de La Cuevita, construida en el interior de un risco y se baja a la carretera, donde hacia el oeste, se llega a la plazoleta, donde el monumento a Miguel de Unamuno sigue "observando" maravilllado la Tempestad Petrificada de la Gran Caldera y que en su dia asi definió..

Una ruta muy recomendable para aquellos que se inician en el senderismo y que quieran ver panorámicas impresionantes de la gran cuenca del oeste.
Ideal para realizar senderismo nocturno y para practicar mountain-bike. Eso si, precaución en la pista porque muchos la toman como circuito de carreras, cuyas bicicletas pasan a gran velocidad. 


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3 comentarios:

Nayra motas pimentel dijo...

Cuando lo hacemos?

Anónimo dijo...

Mañana!!! :)

Raúl Patón dijo...

Una ruta muy buena, suave y muy muy bonita