lunes, 23 de abril de 2012

SEMI-CIRCULAR: Los Berrazales - Pinar de Tamadaba - San Pedro del Valle

 



Una de las semi-circulares más conocidas y atractivas que atraviesa una gran parte del Parque Natural de Tamadaba, por su vertiente (N). Los puntos de inicio y finalización difieren a una distancia de menos de 2 kilómetros.

El Macizo de Tamadaba es una de las formaciones favoritas del noroeste grancanario para la práctica del senderismo, escalada y montañismo en casi todas sus variantes. Su compleja y arriscada orografia, donde predominan los declives muy pronunciados y los escarpes de dificil acceso, atraen a caminantes ávidos de transitar por terrenos escabrosos, contorneando los grandes acantilados que forman el relieve de Tamadaba en su "caida" desde las cumbres al mar.

En este caso, la ruta descrita se define básicamente en el ascenso por la vertiente (N) del macizo, en la cabecera del Valle de Agaete, hasta llegar al famoso pinar, atravesarlo y descender posteriormente por el conocido Camino de Los Romeros, hasta concluir en el pago agaetero de San Pedro del Valle. Puede incluise una pequeña variante de visita al Risco Faneque, particularidad que aumentará significativamente el horario total del recorrido en unas 2 horas más.

La semi-circular es muy interesante, tanto a nivel paisajístico, como orográfico y suele ser uno de los itinerarios más elegidos a la hora de realizar senderismo por esta parte del macizo.

Cabe destacar que la práctica de esta caminata, requiere de un determinado nivel de resistencia física por parte del caminante; el accidentado relieve de Tamadaba es famoso por su poderoso desnivel en toda la fachada septentrional y noroccidental y en este itinerario, hay que ascender una inclinación más que evidente del acantilado, salvando una pendiente de poco más de 800 metros de cota en apenas 4 kilómetros de sendero.

Esta circunstancia, quizás se "recrudece" si la semi-circular se hace a la inversa, subiendo desde San Pedro por el Camino de Los Romeros, donde el desnivel es aún más pronunciado que la subida desde Berrazales y se rozan casi los mil metros, acortándose el camino hasta los 3 kilómetros aproximadamente.

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KILÓMETROS: 11 Aprox. Añadir 5 kilómetros más aprox. si se efectúa la visita al Risco Faneque.
DURACIÓN: 6 - 7 H. Aprox. Añadir 2 horas más si se visita Faneque.
ESTADO DEL SENDERO: Excelente en toda la circular
DIFICULTAD: Baja en general. El tramo de descenso es bastante empinado, sobre todo en su inicio. Es recomendable llevar bastones de senderismo para ayudar a que las frenadas no recaigan demasiado en las rodillas.
RESISTENCIA PARA INICIADOS: Media - Baja
RESISTENCIA PARA PRINCIPIANTES: Alta
TIPO DE RUTA: Semi-circular
COMIENZO Y FINALIZACIÓN: Comienzo: Camino Real del Sao (Berrazales). Finalización:  San Pedro del Valle.
TRAMOS AÉREOS: Si. Siempre y cuando no se salga del camino principal, no presentan peligrosidad estos tramos.
MUNICIPIO: Agaete 
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 TRAMO 1: Camino Real del Sao - El Hornillo - Presa de Los Pérez - Degollada del Humo - Área Recreativa del Llano de La Mimbre (Pinar de Tamadaba)

El itinerario se inicia en el antiguo camino real que comunica los pagos del Valle de Agaete con los de la vertiente (N) de Artenara. Habrá que dividir los coches, aunque también es posible concluir ambos puntos de inicio y finalización a pié, pues la distancia no supera los 2 km. aunque puede resultar cansino subir desde San Pedro a Berrazales una vez finalizada la ruta.

En caso de dividir coches, se dejarán en San Pedro y los demás pasando el antiguo Hotel - Balneario de Los Berrazales hasta que la carretera finaliza en un pequeño aparcamiento.
Se inicio aqui la subida por El Sao, un conjunto de casas-cueva construidas a las faldas del Barranquillo del Sao, un empinado afluente al de Agaete. Las viviendas están habitadas en su mayoria.
La senda vá remontando al (N), paralela al cauce del barranco, cruza su cauce en una gran curva y sigue su ascenso por la otra banda, llegando a un antiguo molino de agua. Sobre el camino se alzan grandes riscos por donde discurre el agua, en épocas muy húmedas, precipitándose por los caideros.
Durante el ascenso, se visualizará parte del Macizo de Tamadaba en su confluencia con la cabecera del valle, asi como una vista espectacular de éste al abrirse barranco abajo.

El sendero se estrecha, dejando en cierto punto a la izquierda (N) un desvio poco utilizado que sube por el angosto cauce del Sao hacia una variante que enlaza con las cuevas oradadas en la base de uno de los verticales paredones que le sirven de cabecera al barranco.
Tras una serie de revueltas, se llega a la Plazoleta del Hornillo, junto a una pequeña ermita, obviando una entrada a la izquierda (N) que conduce a unas casas-cueva al pié de los escarpes.

Tras salir de la plazoleta por asfalto se sube una ligera pendiente y se llega a la carretera general que viene de Lugarejos y Coruña y siguen a Juncalillo. Se sigue dirección (N) hasta llegar al muro de contención de la Presa de Los Pérez, desde donde se ofrecen espectaculares panorámicas de la zona baja del valle, asi como un gigantesco caidero que a modo de escalón, separa la zona alta.
Ha de cruzarse el muro, hasta llegar a un camino muy bien visible que sube hacia el pinar. Un letrero que nos advierte que entramos en paraje protegido se toma como referencia.

La zigzagüeante subida es contínua; los ramales del zig-zag en su inicio son bastante largos, adetrándonos en el pinar con notable desvio hacia el (N), cruzando a su vez varias escorrentias que bajan de las cumbres.
No ha de salirse nunca del camino principal; existen varias bifurcaciones en determinados puntos. Siempre hay que escoger las que van al (NO), a la derecha, pues las que van en sentido contrario son atajos que bajan a Lugarejos y no suben al pinar.
En caso de error, desandar el tramo equivocado y continuar al (NO) en ascenso. Existen también sendas abiertas en esta dirección, fáciles de identificar porque son más estrechas que el camino principal. Han de evitarse también ya que son enlaces a zonas del pinar donde se ha repoblado hace tiempo, pero sin conducir a ninguna salida.

A medida que se asciende, los zig-zags se hacen más cortos. En cierto punto, se cruza una escorrentia bastante vertical sin problemas, dando un rodeo por su empinado cauce y se continúa en prolongada subida. Aqui aparecen los clásicos muretes de piedra a ambos lados del camino que nos referencian también que vamos por el itinerario adecuado.
El tiempo estimado es relativo, dependiendo de la marcha del senderista. Por norma, cruzar toda esta parte del pinar invierte casi una hora, contando aconsejados altos para el descanso.

Finalmente y tras serpentear toda la zona, se llega a un cruce muy importante, una trifurcación de senderos, actualmente señalizados con flechas de madera del cabildo.
Uno de esos letreros pone "Camino de Lugarejos y del Hornillo" y es el sendero que nos ha traido hasta aqui. Se sube a la carretera próxima, que continúa hacia Artenara, para llegar a la Degollada del Humo, donde procedemos el ligero descenso al (NO) por la calzada hasta la entrada del Área Recreativa del Llano de La Mimbre, en la parte noroccidental del pinar.

Aqui puede tomarse el desvio hacia el (O) que vá hacia Faneque por la Cueva del Zapatero, invirtiendo hora y medio o dos en ir y venir del famoso risco o zonas colindantes, como la cabecera del Barranco Oscuro.
Si no se quiere ir a Faneque, se tomará el camino que entra al área recreativa (NO) (con zona de barbacoa, grifos de agua potable y wc) donde finaliza el primer tramo de la ruta.

TRAMO 2: Área Recreativa - Camino Real de San Pedro - Inicio del Camino de Los Romeros


Es el tramo más corto de la semi-circular, en su mayor parte dentro del pinar por su vertiente (NO).
Desde el área recreativa, hay que tomar la pista de tierra que continúa al (NO) en muy ligero descenso, pasando bajo el Lomo Caraballo.
Esta via bordea el pinar y su tránsito solo se limita a caminantes y vehículos de medio ambiente, pues en el área recretiva existe una cadena que impide el paso a coches particulares.

Existe una vereda que baja a la fachada de acantilados del sector Guayedra desde el área recreativa, al conocido como Mirador del Fin del Mundo, un espectacular mirador de toda la Cuenca de Guayedra, los vertiginosos barrancos de la zona (NO) de Tamadaba y los poderosos escarpes del Faneque. Puede visitarse, pero para enlazar de nuevo con el camino hay que desandar de nuevo hacia la zona de barbacoas.
Antaño existia un sendero a modo de andén que conectaba directamente esta zona con el inicio del Camino de Los Romeros, utilizado frecuentemente por saltadores del garrote. Hoy en dia está casi en desuso, cubierto de pinos jóvenes que han crecido al borde del abismo, borrando en gran parte la vereda. Aún asi, existen puntos todavia visibles de este andén, aunque debido a su fuerte exposición al vacio y su mal mantenimiento, queda desanconsejado su tránsito.

Caminar por el Pinar de Tamadaba es un auténtico privilegio; el "pinar de las alturas", como muchos lo designan al estar "colgado" literalmente sobre los acantilados del macizo, posee una magia y un entorno que envuelve.. su silencio, su frondosidad, la belleza de sus escarpados paisajes.. hacen desconectar del resto del mundo, aunque Tamadaba no es, precisamente, un lugar que se encuentre apartado de la civilización.

Tras caminar durante unos 20-25 minutos por la pista, hay que observar a la izquierda una desviación muy importante que pone "Camino a San Pedro"; es la bajada al camino real que nos llevará hasta el limite del pinar, en el acantilado que se desmorona sobre San Pedro del Valle y por donde circula el Camino de Los Romeros.
Si se obvia este desvio y se contínua por la pista, daremos un bordeo al pinar, concluyéndo de nuevo en el Llano de La Mimbre.

Se toma este desvio, en una pronunciada bajada serpenteante hasta un nivel inferior por donde circulaba la pista, para tomar rumbo (NO) por el sendero principal, que aparece con los característicos muretes de piedra a ambos lados en ciertos puntos, indicador de que andamos por el camino correcto.
A su vez, existe un letrero marcado con el número 7; señala el camino real que une Artenara con San Pedro.

Existen numerosas pistas forestales que se irradian en todas las direcciones del pinar, muchos atajos y senderos alternativos reabiertos para laborales de reforestación y sendas que conducen a las Presas de Tamadaba. Por esta circunstancia, es fácil tomar una via errónea y salirse del camino principal; para evitar esto, siempre ha de tomarse el camino que tiene los muretes de piedra en los laterales, o bien, el que indique la flecha con el número 7.

En cierto punto se abre una pista hacia la vertiente de Guayedra donde se alzan majestuosos cipreces a ambos lados del camino y puede recordar a la entrada de un cementerio.. Es conocido como Sendero de Los Cipreces. En el lado opuesto, aparece el camino que se dirige a las Presas y Cortijo de Samsó. El camino correcto pasa por el medio de estas dos importantes bifurcaciones, rumbo (NO) hasta descender a la conocida "zona de lápidas", haciendo referencia a ciertas lápidas colocadas en determinados puntos en recuerdo de personas fallecidas.

Al llegar aqui habremos llegado al limite del pinar; el gigantesco acantilado se abre ante nosotros y se precipita riscos abajo hasta San Pedro.
Excepcionales panorámicas del Valle de Agaete, destacándose de fondo las Montañas de Ajódar y Amagro, Guía, Gáldar, Punta de Sardina del Norte y el lejano Puerto de Las Nieves en la escalonada costa del noroeste.
Iniciamos aqui el tortuoso descenso por el famoso Camino de Los Romeros.

TRAMO 3: Camino de Los Romeros - Era de Berbique - San Pedro del Valle

La sinuosa bajada se nos presenta con un desnivel más que acusado; es preferible ir frenando con los bastones, ya que la pendiente, al ser tan evidente, puede hacer recaer todo el peso sobre las rodillas. El terreno zigzagüeante desciende pronunciadamente por el acantilado interior, dejando atrás el pinar y varios cortados de dificil acceso.
Los zig-zags llevan a pequeños miradores que dan a la Cuenca Hidrográfica de Guayedra (Vueltas del Palomar), desde donde se visualizan los barrancos verticales de la zona (Altavaca, Guayedra, Barranco Oscuro, Palo Blanco, La Palma, etc..) separados en empinadas rampas y teniendo de fondo al majestuoso Risco Faneque.

Estos miradores se sitúan en lo alto de la cresteria que separa el sector de Guayedra del de Agaete; precisamente desde Vueltas del Palomar, cuya referencia puede tomarse al encontrarse próximo a una gran cruz (hay que abandonar la via principal), se accede al los imponentes andenes de la fachada noroccidental de acantilados de Tamadaba y que enlazan con Barranco Oscuro y La Palma hasta conectar con los precipicios del Faneque, en la circular que quedó descrita aqui hace tiempo (enlace a la circular).
Desde este punto, unos 40 metros por debajo del farallón rocoso donde nos encontramos, es visible también el Muro de Miguel Trejo, cuya interesante ruta también forma parte de la anteriormente citada.

El camino sige en acusado descenso, dejando a un lado laderas de notable inclinación y al otro, espectaculares barranqueras que descienden vertiginosas desde el pinar, que asoma en las alturas.
Una de estas barranqueras enlaza directamente con el inicio del Camino de Los Romeros, ligeramente más hacia el (N) a través de una angosta subida cauce a través y conocida como el Camino de La Tuberia, al haber un dispositivo por el que se trasvasaban las aguas de las Presas de Tamadaba hacia las zonas bajas del valle.
Esta opción, algo exigente, requiere de trepadas por bloques empotrados en el lecho de la escorrentia, de cierta verticalidad y reservado a montañeros dotados de técnica en garrapateo por zonas de fuerte desnivel.
Este camino también enlaza con los andenes de los Roques de Tamadaba, la Rajá, Quesá y Agujereá, cuya majestuosa forma se alza al (N) del camino principal y visibles durante casi todo el trayecto.

Desviándose suavemente hacia el (N), la senda continúa su frenético descenso hasta una zona de tierra muy resbaladiza, pasando cerca de una pequeña chimenea y llegando a la popular Era de Berbique. Mirando atrás, observamos el espectacular desnivel que hemos descendido en unos 40 min. aprox.
La era es punto referencial de una importante bifurcación; una estrechita vereda se abre hacia el (NO) para transitar la cabecera de numerosos afluentes al Barranco de Agaete, todos ellos profundos, escarpados y de fuerte pendiente y que enlaza con el Lomo del Manco, para finalizar cerca del Puerto de Las Nieves.
Esta variante no es aconsejable utilizarla con viento, lluvia o niebla, pues la senda se estrecha muchisimo a medida que avanza y se expone en demasía a desniveles peligrosos.

El camino a seguir, en este caso, baja al (N), bordeando la Montaña de Berbique por su cara septentrional, en un bonito sendero apiconado (precaución por ser resbaladizo) hasta llegar a la base de la montaña por su vertiente casi opuesta, donde se muestran orgullosas las cuevas artificiales del Poblado Aborigen de Berbique (Visvique), semejando a un gigantesco panal de abejas de tierra bermeja.
El terreno es sumamente resbaladizo y al ser tan empinado requiere de bastante precaución.

Se pueden acceder a ellas, dificilmente a las que se encuentran a mayor altura, abandonando la senda principal.

Justo en este punto, el sendero gira a la derecha y sigue su curso hacia el cauce del vertical Barranco de Maria, un espectacular curso de agua en cuya base se encuentra un caidero que emana agua contínuamente. Es de extraordinaria belleza; la verticalidad del barranco queda encumbrada con la vista de los tres enormes Roques de Tamadaba, que se alzan puntiagudos dejando a sus pies numerosos tributarios perpendiculares y cuyas cabeceras la forman profundas fugas que a su vez separan cada roque de su vecino. Sin duda, un espectáculo para la vista, ver saltar el agua apresuradamente desde lo alto de estos farallones tras unas buenas lluvias.

El Barranco de Maria, debido a su notable verticalidad, es intransitable a pié. Quizás muchos hayan intentado salvarlo mediante técnicas de escalada.

A partir de aqui, el poderoso desnivel que nos habia acompañado durante toda la bajada por el Camino de Los Romeros tiende a desaparecer; el camino sale del lecho del Barranco de Maria y desciende en una ligera revuelta a un pequeño lomo donde llanea parcialmente, dejando atrás la formación acantilada del macizo.
Hace un último descenso serpenteante, dejando a un lado un estanque y varias farolas dispersas hasta llegar a la parte trasera de una casa, donde finaliza el Camino de Los Romeros.
Impresionante panorámica al girarnos hacia atrás..

Desde aqui se toma un carretera que baja en cuesta hasta las primeras casas de San Pedro, se cruza el cauce del Barranco de Agaete y se llega a la plazoleta del pago, donde previamente habiamos dejado los coches.
Si atardece en ese momento, el sol dará una tonalidad exquisita a los riscos que se alzan desde este barrio y por donde hemos bajado, una bella panorámica que sin duda merece fotografia obligada.

Una ruta para realizar varias veces al año.

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Fotos de Interés

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