lunes, 9 de abril de 2012

RUTA: Ascenso a la Montaña de Los Cedros y Caleta del Peñón Bermejo


En la estribación noroccidental del Macizo de Guguy, entre los Riscos de Tocodomán y los antiguamente conocidos como Riscos de La Orchilla, se levanta esplendorosa el orgullo de los aldeanos, la Montaña de Los Cedros, que junto a su "gemela" Los Hogarzos (Hogarzales), constituyen el relieve más alto del macizo de poniente, siendo a su vez una de las formaciones montañosas más antiguas de toda Gran Canaria.

Su nombre, también conocido con su apelativo en singular, deriva de la existencia de estas coníferas, muy abundantes en tiempos pasados en las laderas de la montaña y en las que actualmente sobreviven unos pocos ejemplares en zonas muy escarpadas de dificil acceso, fáciles de identificar debido a su tamaño.



La montaña constituye a su vez un "indicativo climatológico" para los habitantes de la zona; es muy popular y conocido el dicho de que cuando se acumulan gran cantidad de nubes en la cima de Los Cedros y esta queda oculta totalmente, suele anunciar tiempo inestable en el interior del macizo.


Con casi 1020 metros de cota, Los Hogarzos la supera en unos 60 metros más, geológicamente son muy parecidas; ambas poseen apariencia piramidal, tipica de la zona, pero con cima en mesa, teniendo la llanura cumbrera de Los Cedros un ángulo de inclinación menos pronunciado con respecto a su "hermana" y siendo la cara occidental ligeramente más elevada que su contigua (vista desde el mismo casco urbano de La Aldea, su cima pierde su visión aplanada para mostrarse como una pirámide en punta).
Su perfil es inconfundible, apreciándose desde toda la gran Cuenca de Tejeda - La Aldea y desde los macizos colindantes de Altavista y La Inagua.

Podria decirse que está enclavada justo entre dos interesantes vertientes para practicar montañismo y senderismo de nivel muy exigente; la zona del (O) hacia los Riscos de La Orchilla que esconde una impresionante circular tan técnica como hermosa y la del (SO) por la cresteria del Morro del Pino, un imponente desfiladero con caidas más que vertiginosas y que la unen a su "gemela" Hogarzos. A ambos lados de estas vertientes se encuentran los nacimientos de los principales barrancos del macizo (Peñón Bermejo, Guguy Chico y Grande respectivamente más los numerosos tributarios que los nutren) que se irradian hacia la escarpada costa (O) y por la otra banda, los sinuosos barrancos que desaguan hacia el interior del valle aldeano, a través de los fuertes desniveles de Tocodomán (NO).

Está conectada hacia el (O) con la Montaña de Amurgar, de menor altura y tamaño, pero con la que guarda cierta semejanza orográfica, exceptuando el más que evidente ángulo de inclinación de la cima de Amurgar, mucho más llamativo que el resto de montañas piramidales de cima plana del macizo. El "brazo" que une ambas formaciones, en forma de aguda cresta, contiene en sus desgastadas laderas los andenes y veriles usados antiguamente por los recolectores de orchilla de San Nicolás, estrechos pasos de montaña que circulan por laderones de poderoso desnivel, salvando degolladas muy aéreas y expuestos a espectaculares abismos hacia los profundos barrancos que desaguan en la Marciega y antes de llegar al corte del macizo por su banda occidental hacia el mar, bordeando previamente la falda (O) de la puntiaguda Montaña de Los Picachos. Todo este sector era conocido como Los Riscos de La Orchilla, itinerario más que interesante y con una rica cultura e historia del pueblo aldeano, al que se le dedicará una ruta próximamente.

Al (SO) se extiende una gigantesca cresta divisoria que se agudiza llamativamente al acercarse a la ladera noroccidental de Los Hogarzos; el estrechamiento de la cresta es conocido como el Paso del Morro del Pino, donde se ubica un poderoso desfiladero que deja a ambos lados unas caidas bestiales hacia los abismos de Guguy y Tocodomán respectivamente. Este paso es utilizado por los saltadores del garrote en el exigente itinerario que enlaza las dos montañas, atravesando terribles y verticales cortados expuestos a cientos de metros en caida libre.

El ascenso a Los Cedros, quizás sea menos dificultoso que la subida a su "hermana gemela", pero por supuesto, esto no significa que sea tarea fácil encumbrar la majestuosa montaña.
No existe un trazado especifico que suba hasta la cima de Los Cedros, como pasa con Los Hogarzos cuyo itinerario está amojonado en gran parte. El camino hacia Los Cedros puede ser bastante intuitivo, sobre todo en su tramo final de subida a la cumbre; aunque existen varios mojones dispersos que pueden guiar a los caminantes que sepan orientarse en parajes rocosos que NO resaltan referencias llamativas que puedan interpretarse como señales indicativas o puntos de advertencia, éstos son habitualmente confundidos con el entorno, mezclados en un bello e inhóspito malpais de coladas volcánicas, pequeños diques y chimeneas colapsadas, con un cromatismo más que espectacular, pasando de los refulgentes e intensos ocres y bermejos hasta los destacados púrpuras y negros. El paisaje en si posee una agradable armonia de contrastes escabrosos y hermosos la vez.

Aún asi, se desaconseja hacer esta ruta si se desconoce el lugar o se es muy aprensivo a las alturas.
El resto del camino, hasta llegar a la Degollada de Guguy Chico está en perfectas condiciones, aunque requiere de muy buena resistencia física para hacerlo.

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KILÓMETROS: 11 Aprox.
DURACIÓN: No menos de 8 horas.
DIFICULTAD DEL SENDERO: Desde Cuermeja a la Dda. de Guguy Chico (Baja). Subida al Cedro (Muy Alta).
RESISTENCIA PARA PRINCIPIANTES: Exigente
RESISTENCIA PARA INICIADOS: Muy Alta
TIPO DE RUTA: Ida y regreso por el mismo camino.
TRAMOS AÉREOS: Si, algunos muy expuestos.
COMIENZO Y FINALIZACIÓN: Cuermeja
MUNICIPIO: Aldea de San Nicolás
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Como bien es sabido, las dos únicas rutas a pié que conducen al interior del Macizo de Guguy son las de Tasartico (la llamada "Ruta Corta" desde este barrio hasta las playas, aunque lo de "corta" es solo una diferenciación de la otra que parte de San Nicolás) y la que sale de La Aldea (la "Ruta Larga", desde este pueblo hasta las playas también).

Se diferencian ambas en la duración del trayecto a pié; mientras que desde Tasartico a las playas se tarda por lo general unas 2:30 horas, desde La Aldea se aumenta a unas 4-5 horas para ir a Guguy Chico sin pasar por MediaLuna o unas 7-8 horas hasta Guguy Grande pasando por MediaLuna y Zamora.
En esta ocasión, tomaremos la "Ruta Larga" para hacer el recorrido hasta la Montaña de Los Cedros.
Situados en La Aldea, en la primera rotonda que nos encontramos tras pasar el desvio que vá a Artenara y en dirección pueblo - Playa de La Aldea, cogemos la primera desviación a la derecha hasta llegar a la calle "La Hoya" (junto al asador de pollos), donde se sube y se llega pronto a una zona alta de invernaderos.

Las casas se van dejando atrás hasta que la carretera se convierte en pista de tierra que sube un lomo con últimos invernaderos hasta que gira definitivamente a la derecha (O).
Durante este tramo, se puede observar justo en frente, la enorme formación de Los Cedros en punta (desde aqui no llega a a visualizarse su llanura cumbrera) y sus laderas no transitables, que se desmoronan hacia el Valle de Tocodomán.
Muy próximo a el se encuentra El Picacho de La Cruz, de cima puntiaguda.
La pista de tierra finaliza en un estanque, junto a un corral y donde comienza el fabuloso sendero que se interna en el macizo, fácilmente visible a la izquierda de la pista que muere justo alli.

La ruta a Guguy desde aqui es muy espectacular y salvaje al mismo tiempo; nos adentramos en las zonas más antiguas de Gran Canaria, las primeras que formaron la isla, lejos de toda civilización y encontramos la dureza del risco junto a la esencia de la Naturaleza en pleno estado.

La fuerte aridez de la zona es delatada por los continuos estanques que abundan en los cauces de los barrancos en el tramo de inicio, ya que en las zonas más altas no existe ninguna evidencia del paso del hombre por alli.
El relieve es accidentado, caracterizado por grandes lomos que se precipitan de las formaciones montañosas más altas y que a su vez separan profundos y cortos barranquillos de cabeceras en la vertical del macizo.

Los riscos son muy acusados y hay muchisimas zonas que solo han podido disfrutar las cabras salvajes que por alli viven, las aves y algún que otro perro salvaje (sobre todo en el Barranco de Peñón Bermejo).
Se toma el sendero que comienza su leve ascenso por la loma hasta ir cobrando altura a medida que nos dirigimos hacia el (N). A un lado queda el Barranquillo de Cuermeja, que se unirá al de Vallermoso mucho más arriba.
Las vistas son magníficas y puede verse los Riscos de La Orchilla, en las laderas que caen desde Amurgar y Los Picachos (hacia el SO) con multitud de cuevas (de ahí el nombre de Cuermeja) de color rojizo y de todos los tamaños y distintos niveles de altura.

Llegaremos a un punto, tras subir un pequeño morrete rocoso en el camino, cubierto de tuneras, donde hay una vivienda aislada y por donde continúa el sendero. Hasta hace poco tiempo, el camino discurria por el interior de la casa, cruzándo un patio; ahora, lo hace por detrás sin necesidad de atravesar el interior de la vivienda.
Tras bordear la casa, el camino sigue su curso hasta que comienza a zigzagüear en grandes zig-zags a medida que sube una prolongada ladera; al (N) se puede ver una de las laderas intransitables de Los Cedros, cubierta de hermosas cuevas y que caen hacia esta vertiente y que sirve de cabecera al Barranquillo de Vallermoso, que baja a unos 30 metros a nuestra derecha.
En la orilla opuesta del barranco, se alza la gran cresta que une Los Cedros con Amurgar y de aqui sigue hacia Los Picachos para finalizar cayendo al mar en forma de grandioso cantil sobre el Roque Colorado.

Las paredes que la forman son muy verticales y son utilizadas por los saltadores del garrote para realizar una circular muy técnica que consiste en bordear la cresteria y bajar luego por el espectacular y escarpado Barranco de Las Gambuesillas para ir a finalizar cerca de La Marciega, en pleno Parque de Rubén Diaz. La bajada es muy adrenalínica debido al tremendo desnivel y a la inexistencia de sendero definido.
Tras el ascenso prolongado por esta ladera, se llega a una enorme vuelta que describe el camino y se dirige hacia los Caideros Negros, unas formaciones volcánicas de color negruzco y cubiertos totalmente de orchillas.
Son de varios metros de alto (entre los 25-30) y rezuman abundante agua en las pocas épocas lluviosas que se dan por alli.

Tras pasar los caideros por su parte inferior, el sendero llega a la base de la Cañada de Vallermoso.
El sendero de ascenso por la cañada es un magnífico camino de herradura y que en zig-zag conduce a un bonito andén, casi en la parte final cercana a la cima, en unos 15 minutos.
Imprescindible la buena forma fisica y resistencia para subir por aqui.
El andén se dirige hacia el (O), bordeando las zonas altas de los riscos que sirven de laderas a la cañada y llega a la Degollada de Peñón Bermejo en unos 10 minutos más.

Antes de llegar a la degollada, se habrá pasado junto a una enorme pared totalmente cubierta de orchillas; esto delata la fuerte humedad del alisio que sube desde el mar y choca contra los escarpes favoreciendo el crecimiento del liquen.

Situados en la Degollada de Peñón Bermejo, se cambiará de golpe toda la visión que hasta entonces nos habia acompañado; las vistas hacia La Aldea quedan ocultas, asi como al Barranco de Vallermoso y nos internamos en lo que es en si el macizo y sus 3 principales barrancos.

El Barranco de Peñón Bermejo, situado a unos 400 metros por debajo de nuestros pies y su abrupta orografia en "V" muy cerrada antes de desembocar en el mar, en la pequeña caleta del mismo nombre. Las laderas del barranco son de tonos rojizos, ocres y azafranados, dando al barranco una bellisima perspectiva cromática.

Al (SO) podemos ver el Lomo de Guguy, que separa Guguy Chico del Grande y el lomo divisorio que separa Peñón Bermejo de Guguy Chico.

Tras descansar en la Degollada de Peñón Bermejo y fotografiar las preciosas panorámicas, seguimos rumbo a la inmediata Degollada de Guguy Chico, a unos 4 minutos y donde se bifurca el sendero: el que continúa en descenso hacia el barranco, lleva o bien al sendero que se dirige a la MediaLuna (a unos 20 minutos de bajada) o bien al Barranco de Guguy Chico y de aqui al Lomo de Guguy (para ir a Guguy Grande sin pasar por MediaLuna) o a la Playa de Guguy Chico, pasando el Caidero de Las Palomas, un complicado paso cerca de la desembocadura del barranco en su paradisíaca playa.

Sin embargo, paralelo al risco situado a nuestra izquierda, sale un pequeño andén aéreo mal visible y de trazado irregular que asciende ligeramente el lomo y es el que hay que tomar para ir a Los Cedros. El camino es muy sutil y si no se presta atención puede ser pasado por alto.

El senderito estrecho y resbaladizo, sigue su curso hasta llegar casi a la gigantesca ladera que separa Guguy Chico del Grande, donde antes de acceder a ella, gira a la izquierda (NO) bruscamente y comienza su ascenso vertiginoso por un enorme lomo muy alto, donde se pierde entre rastrojos secos; hemos alcanzado a este nivel la arista (SO) de Los Cedros, que nos guiará durante una buena parte del ascenso, debiéndose abandonar posteriormente.

Imponente la fachada de murallas pétreas que conforman la cresteria hasta Hogarzos, el Paso del Morro del Pino.

Viene ahora una zona conflictiva del itinerario: el camino está desaparecido en este tramo y hay que subir entre matojos (mucho cuidado con el terreno resbaladizo), donde hay algunos mojones (poco visibles) y que lleva a la base del lomo, donde hay una impresionante vista de Peñón Bermejo y tras el Amurgar y sus infranqueables riscos. No obstante, a esta altitud ya puede aparecer vértigo.

El camino sube ahora por unas coladas volcánicas en forma de planchas (fácil ascenso) hasta llegar a un pequeño senderito pedregoso (en pésimo estado) abierto por las cabras y que bordea la gigantesca arista que baja de la cima de Los Cedros. El camino aparece y desaparece a su antojo y hay que esquivar maleza seca que crece en esta parte del sendero.

Se llega a una pequeña degollada, donde el camino gira a la izquierda y sale de la arista (SO), comenzando el ascenso hacia la cima de Los Cedros, en casi 40 minutos por una vereda mal trazada que es a su vez el lecho de una pequeña escorrentia. Mucho cuidado si lleva agua porque el ascenso final se podria complicar. El barranquillo baja de una angosta cañada que solo tiene "salida" hacia el (O) izquierda; en la banda contraria, se desmorona hacia el abismo de Tocodomán en una gigantesca rampa de "efecto embudo".
La cima de Los Cedros, aplanada, es muy similar a la de Los Hogarzos, pero las vistas desde aqui, de todo el macizo, todo el Valle de La Aldea y Tocodomán, La Inagua y la zona baja de la Caldera de Tejeda es insuperable.

Se observa claramente la grandiosidad de esta parte de la isla, su belleza y su encanto.

Mirando hacia el mar, vemos los escarpes de Amurgar, cuyos acantilados triangulares de color negruzco caen al mar a una altura de unos 500 metros (Caideros de Amurgar) y los barrancos de Peñón Bermejo y una pequeña parte del de Guguy Chico desde los 1000 metros de altitud. Indescriptible.

Asombrosa la gran cantidad de cuevas y chimeneas volcánicas que inundan este pequeño malpais, cubiertas de los característicos líquenes anaranjados y multitud de purpúreas orchillas.

Aguas Sabinas es también visible desde aqui, al igual que Los Hogarzos, que queda casi al mismo nivel del que nos encontramos, asi como Montaña de Las Vacas, Cebuche y Las Tabaibas, cerca del mar y de forma piramidal. Adlobas también se aprecia en la distancia y la cresta que une Los Hogarzos y Los Cedros, donde se encuentra el Morro del Pino, con su enorme desfiladero desafiando al caminante osado.
En la distancia, hacia el noroeste, los acantilados del Andén Verde y la Punta de Faneque. Los Cedros que aún se conservan en la montaña, se agarran fuertemente a los escarpes, donde penden literalmente al borde del abismo.

La bajada y el camino de regreso se efectúa por el mismo trayecto, teniendo cuidado debido al terreno resbaladizo y a que no existe sendero trazado.

Como referencia no dejar de ver nunca el Lomo de Guguy.

En 3 horas y poco más, se está de vuelta nuevamente en La Aldea.

¡Espectacular, como todas las rutas que atraviesan este macizo!.


Fotos de Interés de la subida y el Desfiladero hacia Los Hogarzos



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Ruta a la Playa de Peñón Bermejo
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Peñón Bermejo es una pequeña caleta que forma parte de las tres principales playas que componen la zona suroeste del Macizo de Guguy y tal vez la menos visitada, debido en parte, a que su acceso resulta bastante complicado.

Con esta característica, la pequeña cala de arenas pardas y cerrada a ambos lados por los poderosos farallones basálticos del macizo, ofrece un entorno casi inexplorado, solo conocido por los pocos habitantes que viven aislados dentro del macizo o por algunos vecinos de La Aldea, Tasartico y Tasarte.

La playa es más pequeña que la de Guguy Grande, pero a diferencia de esta, la arena que la cubre no "desaparece" con la pleamar.

Varias palmeras dispersas, cerca de la desembocadura de su agreste barranco, le dan un aire paradisíaco; la multitud de charcas que se forman hacia las dos bandas de la caleta son realmente alucinantes, donde puede realizarse una buena pesca y marisqueo.
Asimismo, las aguas, muy turquesas y cristalinas invitan a que la jornada de visita a Peñón Bermejo dure más de un dia.

No obstante, un lugar tan salvaje, idílico y bello tiene sus inconvenientes; al ser mar abierto, hay que tener mucha precaución con las fluctuaciones de la marea, que dada la naturaleza acantilada de la zona, son muy acusadas, sobre todo si se viene por la costa.

Obviamente se desaconseja venir aqui cuando hay mar de fondo o temporal.

El otro handicap que ofrece este itinerario es el acceso a la playa, que puede efectuarse de dos formas: por mar o tierra.

Viniendo por la costa, es la ruta menos cansina: Ventajas: El recorrido es en linea recta y muchisimo más corto que venir por tierra. Desventajas: Hay que estar atentos a las variaciones de las mareas y corrientes, ya que en pleamar no se puede pasar de Guguy Chico a Peñón Bermejo. El pasiaje no cambia, pero el que se ofrece es impresionante, visualizándose la linea de costa acantilada del macizo; al sur la Punta del Descojonado, al norte, los cantiles verticales de los Caideros de Amurgar.

Llegando por tierra la ruta se complica aún más: Ventajas: No hay que tener en cuenta la subida del mar y ofrece la posibilidad de conocer uno de los rincones menos transitados de la reserva con alto valor paisajístico. Desventajas: Obviamente si se baja el escarpado Barranco de Peñón Bermejo (no hay sendero definido) se ha de conocer la zona, ya que hay puntos con bastante desnivel y la mayor parte es por garrapateo (si gustan de estas rutas aqui pueden disfrutar de lo lindo), debiendose tener mucha resistencia a la hora de descender por una zona muy arriscada.

Si gustan de hacer el itinerario, se describe tal y como lo hice el pasado año, aunque aconsejo hacerlo alrevés, pues subir aguas arriba del barranco es muy extenuante (por experiencia propia).

El itinerario es: Ruta Corta a las playas de Guguy - acantilado - Playa de Peñón Bermejo - Barranco de Peñón Bermejo - Degollada de Peñón Bermejo - Cañada de Vallermoso - Cuermeja.

Siendo más recomendable hacerla a la inversa, es decir bajando el barranco y subiendo por Aguas Sabinas tras cruzar el cantil costero y las playas más grandes.

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KILÓMETROS: 12 Aprox. en total
DURACIÓN: Ruta total unas 8 H.
ESTADO DEL SENDERO: Desde Tasartico a Guguy Chico excelente. Paso de Guguy Chico a Peñón Bermejo fácil, aunque por zona de callaos resbaladizos.
Desde la playa subida a la degollada por el barranco muy irregular (no existe camino trazado y el desnivel no ayuda). Resto hasta Cuermeja excelente.
DIFICULTAD: Excepto la subida por el barranco que es Alta, de resto Baja.
RESISTENCIA PARA INICIADOS: Media - Alta
RESISTENCIA PARA PRINCIPIANTES: Muy Exigente - Desaconsejada
TIPO DE RUTA: Puede ser circular (agotador en un dia) o finalizar en un punto diferente al de inicio.
COMIENZO Y FINALIZACIÓN: En este caso Comienzo en Tasartico y Finalización en Cuermeja.
TRAMOS AÉREOS: Zona alta del Barranco de Peñón Bermejo (vertiginoso) y el pequeño tramito en la zona superior del Barranquilllo de Aguas Sabinas (sin importancia).
MUNICIPIO: Aldea de San Nicolás
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La Cala del Peñón Bermejo se encuentra escondida entre los grandes acantilados costeros de Guguy, a la que se accede atravesando, en marea baja, la pequeña plataforma costera que se forma al pié de los cantiles suroccidentales que bajan de la Montaña de Los Cedros.
Tras llegar a la Playa de Guguy Grande desde Tasartico por Aguas Sabinas, se comprueba el estado de la marea y preferiblemente se estudia previamente el horario de pleamar y bajamar; si al llegar está la marea subida no se podrá pasar ni siquiera a Guguy Chico (a no ser nadando) por lo que habrá que esperar que baje.

Si la bajamar empieza al atardecer, es conveniente posponer el enlace con Peñón Bermejo para el dia siguiente, si se ofrece la posibilidad de pernoctar alli.

Una vez se haya cerciorado que la mar está baja y en calma, se sigue la linea de costa tras pasar la Playa de Guguy Chico, justo en el saliente marino que forma un laderón del barranco del mismo nombre con sus andenes superiores color bermejo bien destacados.

Hay que cruzar el acantilado (que es la parte costera de un gran lomo que separa Peñón Bermejo de Guguy Chico) de forma tipica triangular, prestando especial atención donde se pisa, pues tras la retirada de la marea, quedan al descubierto zonas con musgo y algas que pueden ser muy resbaladizas.

La multitud de charcas que se forman es increible al igual que los grandes bufaderos visibles durante el recorrido, los cuales, al golpear el oleaje contra ellos, hace salir el aire violentamente por las grietas de los peñascos, produciendo un sonido tan peculiar como las turbinas de un avión (y sin exagerar.. aquellos que lo han comprobado me darán la razón).

Existen varias calitas muy recónditas al pié de los inmensos escarpes durante este tramo, que quedan sumergidas en la pleamar, por lo que hay que aprovechar de fotografiarlas antes de que el océano las "engulla" nuevamente.

Asimismo, también se observan gran cantidad de cuevas empotradas contra la piedra basáltica del cantil; el mar, cuando está muy embravecido y choca contra ellas, el sonido se escucha desde la Degollada del Tímpano, por la banda de Vallermoso, como si el agua quisiera introducirse en las entrañas del macizo.

Si bien es cierto que toda la franja litoral desde Peñón Bermejo, pasando por los Caideros de Amurgar, Sanabria, Roque Colorado y Los Agujeros está formada por muchisimas cuevas submarinas que le dan cierta "oquedad" al sonido producido por la entrada y salida del agua de ellas.


Recuerdo cuando pasó la tormenta Delta me pilló de regreso de Guguy; los zarpazos del mar contra las grutas abisales en la zona del Descojonado se oian desde la Degollada de Aguas Sabinas, a 580 metros de nivel sobre el mar y separado de este por 2 kilómetros de montañas en cadena.. un sonido parecido al trueno, muy impresionante.

Tras maravillarse con esta zona de la costa poco conocida, llegamos a una pequeña caleta que se mete bajo el risco la cual habrá que cruzar (el agua llega a los muslos) y se continúa por su otro lado, hasta llegar a la Punta de Peñón Bermejo; sobre el alto farallón se encuentra el famoso roque con su tonalidad rojiza muy llamativa que contrasta con la negrura del basalto de sus zonas colindantes.

Hemos llegado a la cala de Peñón Bermejo.. Ahora hay que desconectar y disfrutar del maravilloso entorno, ya que la subida que nos espera tiene tela.

En Barranco de Peñón Bermejo es muy encajonado; sus laderas lo protegen formando una "V" tan cerrada que el cauce es muy estrechito.

Asimismo, su gran desnivel (desde su zona de cabecera a su desembocadura se recorren apenas 2, 5 kilómetros en los poco más de 500 metros que separan ambas partes) hacen que el tránsito por el se reserve a gente experimentada en este tipo de terrenos y que obviamente conozcan la zona.

Desde la playa, después del disfrute y la relajación que ofrece tan paradisiaco lugar, comienza el retorno aguas arriba, por la banda derecha del barranco, para cruzarla posteriormente al exister un desplome natural imposible de salvar.

Las paredes del barranco son rojas y azufradas, por lo que a pesar de la dureza en el ascenso, la vista es muy sorprendente.

Existen muchos tramos aéreos y vertiginosos; los contínuos caideros existentes en ambas lomas hacen un tanto incómoda la subida, ya que o bien hay que bordearlos por su zona inferior y garrapatear luego a su término, o bien treparlos y acortar asi la distancia.
Ya no se abandona la loma izquierda, que se sube en su mayor parte por garrapateo y siguiendo el curso natural de los andenes hasta ir ascendiendo de nivel.

Bonita panorámica de la cresta que baja de Los Cedros y conecta con Amurgar, repleta de liquenes anaranjados y alguna que otra colonia de orchillas.

Tras más de una hora de incesante subida intuitiva, dejando a un lado y otras grutas cavernosas que dan aspecto de malpais al lugar, se llega a la Degollada de Peñón Bermejo ha coger resuello y visualizar la pedazo de ascensión que se ha realizado, asi como la orografia tan abrupta del susodicho barranquillo (por eso se recomienda más el descenso) junto a su tonalidad bermeja característica.

Claramente esta variante es alternativa, ya que se puede hacer noche en la caleta y regresar por el acantilado al dia siguiente.

No obstante, siempre es bueno conocer lugares nuevos, sobre todo si estos son poco frecuentados.

Si encuentras algún que otro perro salvaje por la zona es normal, sobre todo en las laderas de Peñón Bermejo que dan hacia Guguy Chico.

En este caso, el regreso se efectuó hasta Cuermeja, pasando frente a los Riscos de La Orchilla de poniente.

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3 comentarios:

Erik Herrera dijo...

Después de Las Lobas y Hogarzales ésta es la que me falta, la zona es increible y las emociones al recorrerla fuertes. Recomiendo a todos que se aventuren por estos lares.
Felicidades por el texto, es de grandisima ayuda y muy interesante y enriquecedor!

Tania dijo...

Muchas gracias. Que la disfrutes!

Antonio Baez dijo...

Enhorabuena por el recorrido y la descripción, soy un amante y admirador de toda la zona del noroeste de la isla y he disfrutado de muchos rincones de estos parajes, pero aún no he podido ver concretamente este rincón, así que aprovechare parte de tu descripción para aventurarme en un corto tiempo y disfrutar de la tranquilidad y la belleza del lugar.
No obstante, si por casualidad tuvieras pensado aventurarte otra vez por el lugar o por otros similares, me gustaría, si eres tan amable, de avisarme o comunicarlo, pues el tipo de rutas montañeras que haces son espectaculares.
Sin más, un cordial saludo y otra vez mas, enhorabuena por la publicación.