lunes, 5 de diciembre de 2011

RUTA: Ascenso a la Montaña Adlobas


Si en muchos itinerarios del oeste de Gran Canaria se resalta la estética orográfica del complejo montañoso de Los Cedros - Hogarzos, los dos montes más altos del Macizo de Guguy de características piramidales con cima aplanada, en este caso la Montaña de Adlobas, orgullo de los tasarteros, cumple en su totalidad con esa estructura que algunos definen como "mágica" y que puede catalogarse como una auténtica pirámide natural, tan grandiosa para el caminante, que incluso su forma tetraédrica, no pierde ápice de su apariencia ni siquiera cuando se acerca a ella.
Aunque muchos la incluyen erróneamente dentro del conjunto de riscos que forman parte del Macizo de Guguy, Adlobas no pertenece a este macizo, sino a su colindante que lo estriba por el suroeste, el llamado Macizo del Suroeste, que no viene a ser más que la gran cresta divisoria de aguas que separa los largos barrancos de Tasarte y Tasartico.
Antes de que esta cresta se desmorone en el interior, cerca de la confluencia de cabecera de ambos barrancos, bajo los escarpes de Risco Grande, emerge de una alta plataforma arriscada la Montaña de Adlobas, unos 1000 metros sobre el nivel del mar, flanqueada por cuatro gigantescos declives pétreos y aristas perpendiculares que dividen los laderones superiores en cuatro perfectas caras triangulares; las caras de una pirámide. Deja a ambos lados los barrancos de Tasarte, al (SO) y Tasartico al (O).
Varios senderistas han destacado su gran parecido con las pirámides mexicanas, debido a que como aquellas, Adlobas se encuentra fisurada por una red de andenes que cruzan todas sus caras en la horizontal, haciendo resaltar su apariencia escalonada, hasta llegar a su vértice o cumbre central, en forma de agudo picacho.
Orográficamente es tan atractiva, que parece haber sido esculpida a propósito por la mano diestra de un gigante.
Su término real, Adlobas, parece ser aún un gran desconocido para la mayoria de los historiadores isleños; según un gran porcentaje, se piensa que fué aqui donde se libró la mítica batalla de Ajódar, en torno a los años 1482-1483 y donde los últimos nativos de la antigua Tamarán, fueron capturados por los conquistadores en una fastuosa y emocionante lucha por la supervivencia de la raza aborigen.
Muchos cronistas han barajado la posibilidad de una derivación actual de Ajódar en Adlobas, según la tradición oral que hace que muchos topónimos pierdan, muy progresivamente, parte de su significado real y sean modificados en el habla de los habitantes de ese lugar. Esto aún no está del todo claro, pues existe otro porcentaje, incluso mayor que el anterior, que opina que la verdadera batalla de Ajódar se libró en Hogarzos y que por tanto, la legendaria Montaña de Ajódar podria ser esta última.
Aunque no está del todo claro, posiblemente existió antaño un lugar denominado Ajódar, entre los riscos de los barrancos de Tasarte y Tasartico y que con el paso del tiempo, fué transformándose oralmente hasta su posterior escritura como Adlobas; de ahí se derivaron también los sub-topónimos de Esloa, Asloa y el más reciente y famoso, Montaña Lobas (Las Lobas).
Existen hasta 3 rutas que suben a la cima de Adlobas; las más habituales son las que salen desde El Palmar, en Tasarte y sube el Barranquillo de Las Eras hasta la cresta que conecta Adlobas con su legendaria vecina Mogarenes o Almogarenes y la que se inicia en la Degollada de Tasartico en dirección (SO), sorteando un pequeño desfiladero de gran desnivel. Esta última variante es más compleja que la que viene de Tasarte, debido a que la banda de Tasartico es mucho más escarpada y es utilizada frecuentemente por los saltadores del garrote. Como en cada ruta habitual, existen pequeñas variantes, casi todas ellas más o menos complejas y una de las cuales consiste en realizar una circular que sale de Tasarte, llega a Adlobas, se desciende por Tasartico, para remontar de nuevo hacia Mogarenes y finalizar de nuevo en Tasarte.
Aunque la subida a Adlobas no entraña tanto riesgo como los ascensos a las montañas de Guguy, como Hogarzos, Los Cedros, Las Vacas, Amurgar, etc.. la dificultad más notable la representa el terreno basáltico donde se asienta, que se rompe con suma facilidad. Y no es de extrañar; a parte de ser una zona muy árida, estos viejos riscos han soportado muchos años de acción erosiva. Posiblemente desde que estos parajes fueron testigos de la conquista de la raza aborigen, hace aproximadamente 600 años, el pasiaje de Adlobas haya cambiado enormemente, incluso se cree que la montaña media más de los 1000 metros actuales y que inclusó superó los 1006 de Hogarzos. También se ha estudiado que su forma piramidal en aquellos tiempos no era tan evidente como ahora. El viento, el sol y las lluvias torrenciales de poniente, han contorneado bellamente la pirámide, otorgándole su espléndia silueta, de ahí, que estos factores climatológicos hayan sido como la "mano de un gigante" a la hora de elaborar este impresionante trabajo.
Dada su casi perfecta simetría piramidal y lo que esto conlleva en ciertas culturas populares, muchos argumentan que subir a Adlobas trae buena suerte y testigo de ello son los numerosos mojones apilados en enormes torretas que se sitúan en la cima de la montaña; como tradición, todo senderista que sube a Adlobas, debe dejar una piedra más sobre los grandes mojones, al fin de asegurarse un "buen regreso".
Cabe destacar las excepcionales panorámicas en todo su recorrido, desde la cresteria aérea que enlaza con los niveles medios y superiores de sus andenes y desde su cúspide desde donde parten las aristas que forman sus cuatro espectaculares caras piramidales; los Riscos de Inagua (Andén de Tasarte y Castillete), Montaña de Tauro, Macizo de Guguy (con Hogarzos en primer plano) y el del Suroeste, son algunas de las estampas paisajísticas que deparan al caminante cuando llega a colocar su piedra en la aguda cumbre de Adlobas. Desde aqui, Adlobas reluce y destaca en la distancia, entre todo el conjunto montañoso, como un gigantesco triángulo sustentado por una gran base escarpada y que sobresale en punta hacia el cielo
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KILÓMETROS: 10 Aprox.
DURACIÓN: 7 H. Aprox.
ESTADO DEL SENDERO: Muy irregular, con algunos tramos bien visibles y otros, la gran mayoria, difuminados por el desuso, erosión y posibles corrimientos de tierra. Existencia de vias que no conducen a lugares seguros. Terreno fácilmente rompible
DIFICULTAD: Alta
RESISTENCIA PARA INICIADOS: Alta
RESISTENCIA PARA PRINCIPIANTES: Muy Exigente
TIPO DE RUTA: Ida y Regreso por el mismo camino. Posibilidad de circular (solo para conocedores de la zona).
COMIENZO Y FINALIZACIÓN: Tasarte. Algunos comienzan desde Tasartico. El itinerario aqui descrito empieza en Tasarte.
TRAMOS AÉREOS: Si, algunos muy vertiginosos
MUNICIPIO: Aldea de San Nicolás
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La ruta comienza en Tasarte, junto al Palmar, una serie de viviendas aisladas bajo el laderón que desciende de Adlobas y tomando el desvio al tributario Barranquillo de Las Eras, corto y bastante pedregoso.

Un caminito muy sutil parte desde aqui y comienza un prolongado ascenso a través de matorral seco y piedras sueltas (existen varios atajillos al sendero principal que hay que ignorar), apareciendo y desapareciendo según la erosión del terreno. Existen varios mojones indicativos, pero dado que la zona es muy pétrea, pueden pasarse por alto si no se presta atención.

El barranquillo toma inclinación acusada, dejando a ambos lados corrimientos de tierra en suaves rampas que se precipitan sobre el principal, dejándose de ver, en ciertos tramos, el paisaje.

En poco más de una hora y tras una contínua subida zigzagüeante a través de un camino que en su mayor parte se encuentra desaparecido y sorteando varias escorrentias que nutren al Barranquillo de Las Eras, se llega a una pequeña degollada, algo aérea, entre Adlobas y Mogarenes y desde donde se divisa al (SO) el Barranco de Tasarte y la inmensa cresta rocosa que lo separa del de Veneguera. Al (N) queda la fachada de los Riscos de La Inagua, el Andén de Tasarte y la pequeña formación circular del Castillete.

Al (O), quedaria el Barranco de Tasartico (no visible desde este punto) y las puntas más elevadas de las montañas más altas del inmediato Macizo de Guguy (Los Hogarzos, Las Vacas y Cebuche principalmente).

Desde la Degollada de Las Eras, puede continuarse hacia el (O) a la Montaña Mogarenes, por un sendero en mal estado pero relativamente más cómodo que el que sigue hacia Adlobas; una tuberia desgastada indica como referencia el trayecto hacia este montaña sagrada (el regreso ha de hacerse por el mismo camino, aunque hay gente del salto del garrote que han bajado hacia la banda de Tasartico, frente a la Montaña de Aguas Sabinas, sorteando riscos muy escarpados).

El camino que continúa hacia la pirámide se hace muy irregular; de golpe deja de verse el
Barranco de Tasarte, que hasta el momento lo tomábamos como referencia durante toda la subida y aparece la vertiente hacia Tasartico, andeneando sobre la aérea cresta divisoria entre estos dos barrancos.
El trayecto es muy aéreo, dejando hacia las dos bandas increibles precipicios que se desmoronan hacia los lechos de las barranqueras tributarias, que descienden empinadas fisurando las enormes laderas.

Se pasará junto a una cueva en forma oval y otra de media luna, para zigzagüear, subiendo a la cima de la cresta y cambiar de banda para sortear unos caideros insalvables, donde existen cuevas en forma de medias lunas (una de ellas solo tiene techo, pero no suelo y es muy curiosa).

Especial cuidado en un punto, hacia la banda de Tasartico por un corrimiento de tierra que ha borrado prácticamente el tenue caminillo; para sortearlo, basta con trepar por tosca (mucha precaución, pues el desnivel es imponente y la gravilla suelta lo hacen ser resbaladizo) por encima del corrimiento hasta conectar por el otro lado con una pequeña rampa de piedra, que sube próxima a la cima, mediante un andén estrecho y pegado al repecho vertical.

La "Pequeña Tempestad Petrificada" del Macizo de Guguy reaparece ante nuestra vista, al (O); el conjunto de crestas afiladas y los surcos de sus profundos y encajonados barrancos confirman su aislamiento del resto de zonas colindantes. En la distancia una pequeña porción de las montañas de Tirma.

Siguiendo la linea de cresta pasando Adlobas hacia el (N), el precipicio termina en la silueta de la Montaña de Risco Grande.

Puede bordearse las cuatro caras o laderones de Adlobas, garrapateando en ciertos tramos algo complejos y "jugando" con la serie de andenes próximos a la cima, que afilada y puntiaguda se resguarda con murallones que se sortean por trepadas (por la banda de Tasarte) hasta llegar a los mojones gigantes.

Una vez en la punta, se observa la cresta por donde hemos transitado "lomo de dragón", pero y las grandes rampas que descienden hacia Tasartico, con sus invernaderos visibles y hacia Tasarte.

Bonita vista de Los Hogarzos y las barranqueras y escorrentias que surcan sus laderas hacia Tasartico.

Parte de La Aldea también se vé, asi como la Punta del Viso. La gran cresta que forma la unión de Los Hogarzos, Las Vacas, Cebuche, Aguas Sabinas y Las Tabaibas finaliza en la Punta del Descojonado, en la Playa del Asno.

No hay que perder nunca la referencia de por donde se ha subido, aunque existen varios mojones dispersos, la maleza los ha ocultado en ciertos puntos y se debe recordar el camino utilizado para la vuelta. No obstante, como referencia, se tomará el lomo en forma de "dragón" hasta llegar a la Degollada de Las Eras.

También pueden tomarse como referencia los invernaderos de Tasarte o Tasartico, por su tamaño, localización, etc.. asi como la Montaña de Mogarenes y las perspectivas de Los Hogarzos.

Como tradición, todo aquel que sube hasta los tres grandes mojones cimeros de Adlobas, siempre deja como recuerdo una piedra apilada sobre ellos (de ahí que sean tan grandes).

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4 comentarios:

Toni dijo...

Hola, esta ruta tiene una pinta impresionante. Casualmente el fin de semana anterior había estado hablando con Paco para hacerla algún día. Gracias por darla a conocer.

Saludos.

Tania dijo...

Si Toni, es impresionante, tanto a nivelñ de paisaje como histórico. Si tienes oportunidad de hacerla en circular ni te lo pienses dos veces; hay caminos antiguos perdidos por esa parte que son increibles. Saludos.

P HERIBERTO ALMEIDA SANTANA dijo...

HACE 15 A 10 AÑOS POCOS CONOCIAN ESTAS MONTAÑAS ,POSIBLEMENTE YA SE PUEDE RECOJER BASURAS , COMO GU -GUY Y OTROS MUCHOS LUGARES .CAMINOS PERDIDOS DONDE LA FLORA A COJIDO SU ESPACIO ...........UHHH GRACIAS POR PUBLICAR CAMINOS PERDIDOS POR RETOS PERSONALES .AMANTES DE LA NATURALEZA

Anónimo dijo...

Los mojones tienen pinta de ser construidos por los aborígenes canarios. Si esto es así,(muy probable, pues en montañas cercanas también los vemos) no conviene añadir piedras sobre un vestigio histórico....¿No? Yo animo a los senderistas a que no lo hagan, por prudencia.