lunes, 7 de noviembre de 2011

RUTA: La Aldea - Guguy - MediaLuna - Tasartico (Ruta Larga) (ACTUALIZADO)



Conocida también como la "Ruta Larga", para diferenciarla de su variante desde Tasartico a las playas (Ruta Corta), de menos kilometraje, es la travesia interna a través del macizo, recorriendo las cabeceras de sus tres principales barrancos: Peñón Bermejo, Guguy Chico y Grande respectivamente.

Estos barrancos tienen la característica de ser muy escarpados en su nacimiento y desembocadura y encajonados en sus cauces medios, de laderas muy inclinadas, pues desde su cabecera en los poco más de 1000 metros de altitud máxima del macizo hasta su confluencia con el mar, se recorren poco más de 4 kilómetros únicamente.

El itinerario a seguir se define básicamente en sortear las afiladas crestas divisorias que separan estos barrancos y una sucesión de cañadas, de diferentes desniveles, muy comunes en toda esta zona.

Todo buen caminante deberia conocer esta ruta, famosa por sus angostas cañadas y por la fuerte aridez que presenta el admirable paisaje de este recóndito y cerrado enclave de La Aldea de San Nicolás.
Es una caminata bellisima, donde la dureza del risco se muestra tal y como es y la civilización no ha dejado el paso a los alquitranes y cementos.



Ahora bien, tan bella es la ruta como dura y la orografia abrupta y agreste del paisaje no permite que gente sin resistencia a los ascensos contínuos y a los trayectos largos por zonas de características casi desérticas, puedan disfrutar al máximo de esta zona y finalizarla con éxito.

Quien busque el verdor en este rincón aislado del municipio del oeste lo tiene complicado, excepto tras el paso de alguna borrasca de poniente; en este caso, los primitivos riscos, siempre "vestidos" con sus inconfundibles tonos ocres y bermejos, cambian al verde oscuro y refulgente y dan otra perspectiva, inusual y extraordinariamente hermosa al macizo.

El paisaje en todo el recorrido es sublime, viéndose las formaciones basálticas más antiguas de la isla con multitud de formas diferentes; desde pequeñas montañetas con apariencias piramidales, hasta caideros tubulares semejantes a los Órganos de La Gomera.
Todo esto salpicado de un sin fin de cuevas, grutas y cavernas de todos los tamaños, algunas colgadas en los riscos a suficiente altura como para no poder ser visitadas.

Los colores habituales y predominantes son el negro satinado volcánico, el azufre, el púrpura, el ocre y el bermejo o rojizo, que resaltan resplandecientes en las laderas de los barrancos dándole una apariencia cromática indescriptible. Muchos asemejan este paisaje con una "Pequeña Timanfaya" dada su variedad de tonos.

A pesar de que nos internamos en una de las zonas más áridas de toda Gran Canaria, hay multitud de fuentes dispersas por todo el macizo, debido a la existencia de nacientes. No obstante, la mayoria son difíciles de localizar al hallarse en zonas inaccesibles y las más conocidas se encuentran en las playas.

Es conveniente no realizar esta travesia en solitario, ni en meses de fuerte calor y si se desconoce la zona. Si se hace por primera vez, ir siempre acompañados de alguien conocedor del lugar o que ya la haya realizado con anterioridad; las constantes bifurcaciones y trifurcaciones del camino, pueden conducir a lugares muy remotos del macizo, pudiendo complicar una bonita ruta por una de las joyas que tiene el municipio de La Aldea al originar pérdidas en su interior.

A pesar de la fuerte aridez, podemos observar en los cauces de los barrancos mayores, excepto en el de Peñón Bermejo, frondosos palmerales fruto de la humedad interna. Son muy conocidos los de Guguy Chico y los de MediaLuna.

El resto de vegetación se basa en tabaibas enormes y cardones gigantescos, poco vistos en otros lugares de la isla (excepto en Barranco Hondo).

Dada la larga distancia entre los puntos de inicio y finalización, hay que ser muy prudentes con el horario de comienzo del recorrido (entre más temprano mucho mejor, recomendable a las 8:30-9 A.M.), ya que los últimos tramos son los más duros y los caminantes (sobre todos los que no han realizado este itinerario nunca) suelen presentar mucho cansancio en la etapa final de la caminata, haciendo frecuentes altos y despistándose con el horario.

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KILÓMETROS: 18 Aprox.
DURACIÓN: 8-9 H.
ESTADO DEL SENDERO: Muy bueno en todos los tramos. Atención a las constantes bifurcaciones y existencia de multitud de atajos. No se aconseja abandonar nunca la via principal.
DIFICULTAD: Baja, si se sigue siempre el camino principal.
RESISTENCIA PARA INICIADOS: Media - Alta
RESISTENCIA PARA PRINCIPIANTES: Muy Alta - Exigente
TIPO DE RUTA: Comienzo y Finalización en puntos diferentes.
TRAMOS AÉREOS: No (excepto si se coge la opción de pasar de Guguy Chico al Grande por el Lomo de Guguy y no por la MediaLuna).
COMIENZO Y FINALIZACIÓN: Comienzo: Cuermeja (La Aldea). Finalización: Tasartico.
MUNICIPIO: Aldea de San Nicolás
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Dividiremos la caminata en tres tramos. Se recuerda que al no ser circular, habrá que dejar coches en los puntos de inicio y finalización, separados por una distancia de más de 4 km. aprox.

Tramo 1: Barranquillo de Cuermeja - Casa - Cañada de Vallermoso - Degollada de Peñón Bermejo.

Cuermeja o Cormeja (Cuevas Bermejas) es uno de los múltiples barrios aldeanos situado a los pies de la estribación por el (NO) del Macizo de Guguy; sin embargo existe una alternativa de comenzar la ruta antes de llegar a este pago.

En la primera rotonda que aparece en el pueblo de La Aldea, tras tomar el cruce que desde Mogán llega al municipio y evitándo coger el desvio hacia Artenara, se toma y se sube hasta su primera calle que gira a la derecha. Si se viene desde Andén Verde, hay que localizar la última rotonda en dirección playa - pueblo y antes de llegar al cruce de Mogán y Artenara.
La referencia de esta rotonda la dá un asador de pollos.

El nombre de la calle es La Hoya y sube junto a una hilera de casas hasta llegar a la zona alta de invernaderos, donde finaliza el asfalto y comienza la pista de tierra, que si se sigue en su totalidad, llega a los altos de Cuermeja y al comienzo de la Ruta Larga de Guguy.

La pista finaliza en una pequeña esplanada que dá acceso a los barranquillos que bajan hasta los barrios aldeanos de esta vertiente.

El sendero es inconfundible; junto a un estanque arranca la via muy bien pisada y remonta rápidamente la loma.
Ya al comienzo de la ruta empiezan a verse bifurcaciones; siempre se han de tomar las de la izquierda (SO) que van en ascenso, pues las de la derecha (O) bajan al fondo del Barranquillo de Cuermeja.

Pronto nos internamos en el silencio y la tranquilidad del macizo, dejando al (O) los famosos Riscos de La Orchilla, laderas desgastadas por la aridez y el tiempo, que caen desde las cimas de las Montañas de Amurgar y Los Picachos y las cuales seguian los antiguos orchilleros a través de intrincados andenes hasta llegar a la Degollada del Tímpano, en el acantilado marino de la banda occidental. La Aldea, que a comienzos de la ruta era visible, deja de verse tras los altos riscos que aislan esta zona de la civilización próxima.

La subida es prolongada y tras varias revueltas llega a una pequeña meseta que se alcanza tras rebasar una zona de roca porosa y donde se halla una vivienda.
Antes, el camino pasaba por su interior, pero ahora se ha readaptado de manera que pase por el patio trasero de la casa.

Si su dueño está, es muy probable que te invite a café, agua o a una agradable conversación. La casa posee un acondicionamiento fabuloso que permite vivir largas temporadas en este área tan apartada de la civilización, incluyendo baño equipado, cocina, dormitorio y un generador de electricidad.

Tras salir de los bancales de la casa, el sendero continúa hacia un zig-zag bastante extenso que remonta una primera cañada de notable pendiente y que en ascenso conduce sin pérdida a la base de otra cañada mucho más angosta, la de Vallermoso, situada bajo el laderón occidental de la Montaña de Los Cedros, que desde aqui aparece descomunal. Previamente se pasa ante los inconfundibles y llamativos Caideros Negros, fáciles de identificar por su color y las orchillas que nacen en sus paredes, testigos mudos de la hazaña de los recolectores de este liquen en tiempos pasados. Orográficamente asemejan un gran escalón que separan dos niveles de fuerte declive.

La subida por la cañada, a través de un antiguo y excelente camino de herradura, se realiza en unos 15-20 minutos a paso ligero, pero puede resultar algo fatigoso, ya que el desnivel, a medida que se sube, se hace más acusado. Es preferible hacer varios altos para evitar un cansancio prematuro al comienzo de este primer tramo de la ruta.
A un lado pueden verse multitud de cuevas aéreas; quizás en su tiempo fueron utilizadas por los antiguos pobladores como refugios, hoy en dia quedando fuera del alcance de las nuevas generaciones, tras el radical cambio del paisaje que hace inaccesibles ciertas zonas antaño bien transitadas.

El camino de herradura nos conduce muy cerca de la cima del risco, en la cabecera de la cañada, donde antes de completarla, aparece un bonito andén al (SO), por cuyas paredes se pueden ver multitud de colonias de orchillas. El andén, de tonos rojizos, perfectamente trazado y erosionado por el viento, se dirige a la inmediata Degollada de Peñón Bermejo, que separa la banda de La Aldea de lo que es el macizo en si. Es muy habitual ver burros por estos parajes, llevando mercancia y útiles a las casas de los poquisimos habitantes que viven aislados entre los barrancos del macizo.

Este primer tramo puede durar unas 2 H. y poco más.

Tramo 2: Degollada de Peñón Bermejo - Degollada de Guguy Chico - Degollada del Espigón - MediaLuna.

De parada obligatoria, la Degollada de Peñón Bermejo posee la característica de estar formada por rocas rojizas muy brillantes, que dan nombre a la zona.

Se encuentra situada en la cabecera del angosto e imponente Barranco de Peñón Bermejo, encajonado entre paredes muy desniveladas y con la misma tonalidad cromática refulgente; al (O) deja la cresteria que baja de Los Cedros y enlaza con Amurgar, al (SO) la espectacular cresta divisoria que separa Peñón Bermejo de Guguy Chico.

Las siluetas en la lejania de los acantilados y la multitud de pequeñas pirámides dispersas dan una perspectiva única.

El desnivel del barranco es muy pronunciado, pasándo de los 0 metros a nivel del mar a los casi 800 en su zona de cabecera en poco más de 1 km de pendiente. Existe una variante que sube desde la Caleta de Peñón Bermejo hasta este punto, en un dificil tránsito de constante garrapateo y andeneando por sus empinadas laderas rojizas que suelen utilizar algunos conocedores de la zona. En si es una alternativa exigente no apta para una gran mayoria.

Existen unas cuevas en el nivel inferior de la degollada utilizadas como refugio. Puede que haya algún que otro perro salvaje por la zona.

El sendero continúa rumbo (SO) a la Degollada de Guguy Chico (marcada con una grotesca pintada..), a cinco minutos de la de Peñón Bermejo y donde el camino empieza a descender por uno de los laterales del profundo Barranco de Guguy Chico.

Antes de iniciar esta bajada, puede verse a un ligero nivel superior, una senda sutilmente marcada, muy difusa y algo deteriorada por el uso poco frecuente y que sigue en paralelo al risco hasta doblar una arista y perderse; es el vertiginoso camino que sube a la Montaña de Los Cedros.

Bajando hacia Guguy Chico en una serie de zig-zags, aparece una importante y referencial bifurcación que determinará el horario total del recorrido: el camino que continúa en descenso se dirige al fondo del barranco, pasando por las casas de Kiko y Gabriela y puede llegarse, con suma dificultad, a la Playa de Guguy Chico, tras rebasar el imponente Caidero de Las Palomas (ruta no aconsejada a inexpertos).

Tambien puede enlazarse con el Lomo de Guguy, la cresta que divide el Chico del Grande y que se dirige inmediatamente a Zamora, pero tiene el inconveniente de que no pasa por MediaLuna. El sendero de subida al lomo es bastante aéreo, acorta la distancia del recorrido total del itinerario en unas 2 horas aprox.

Como en este caso nos interesa visitar la MediaLuna, escogeremos el caminito que no baja a Guguy Chico, sino que remonta a la izquierda (S) en la bifurcación.

Es muy importante ver este desvio, ya que muchos lo toman por alto y descienden al fondo del barranco, debiendo retroceder nuevamente hacia este punto si se pretende ir por la MediaLuna. Este despiste puede tener la consecuencia de malgastar un tiempo precioso de casi 1 H., que es lo que dura el trayecto en ir y venir desde el cauce hasta esta bifurcación.

Tomada la senda que asciende al (S), nos conduce directamente a la gran cabecera del barranco, la cual habrá que bordear pasando previamente un conjunto de bellos caideros negros y tubulares, muy llamativos, que asemejan a los Órganos de La Gomera.

Llegamos asi a otra bifurcación: NO continuar el camino que sigue recto (S), pues no lleva a ninguna parte. Se ha de tomar el de la derecha (SO) que baja a unas cuevas y enfila hacia un pronunciado cortado, que se sube en zig-zag ligero y que nos lleva rumbo a la Degollada del Espigón, que separa Guguy Chico del enorme y profundo Barranco de Guguy Grande.
Durante este travesia, se hace el rodeo de la cabecera, disfrutando de la impresionante formación en "V" cerrada del barranco, en cuyo fondo se alcanza a visualizar un vistoso palmeral. Se observa con nitidez, en la ladera suroccidental, el estrecho y aéreo camino que zigzagüea la pronunciada loma y que sube al Lomo de Guguy desde el cauce del barranco. La sensación de paraje cerrado y aislado aumenta significativamente.
Sobre nosotros, un imponente y encumbrado murallón de riscos verticales custodian estos barrancos; el Desfiladero del Morro del Pino, que separa la Montaña de Los Cedros de su "gemela" Hogarzos.

Tras pasar la Degollada del Espigón, Guguy Chico dejará de verse definitivamente y aparece ante nosotros la fisura de su vecino, Guguy Grande, al refugio de la espléndida Montaña de Los Hogarzos y la sucesión de cañadas y montañetas que en cresta bajan hasta la costa; Las Vacas, Cebuche, Aguas Sabinas, Las Tabaibas, etc.. hasta finalizar en la zona más occidental de Gran Canaria: la Punta del Descojonado (el oeste del oeste).

Siguiendo el sendero en moderado descenso, llegamos al conjunto de casas - cueva de la MediaLuna, en la base de Los Hogarzos.

Los riscos bermejos están salpicados de cuevas con estas formas y un bonito palmeral pone la nota colorida a tanta aridez.
Existen escorrentias que bajan de Los Hogarzos y caideros muy bonitos en la zona, la cual cruza el barranco y sube por la ladera opuesta por la que hemos venido.
La gigantesca cabecera de Guguy Grande, cerrada en un poderoso circo de escarpes y en cuya cima coincide con el delicado y altamente vertiginoso Paso del Morro del Pino, es de fotografia obligada.

Este segundo tramo, más largo que el anterior no deberia sobrepasar las 3 H. de duración.

Tramo 3: MediaLuna - Zamora - Casas de Guguy - Barranquillo, Degollada y Cañada de Aguas Sabinas - Tasartico.

Desde la MediaLuna, la senda continúa en ligero descenso, pasando al lado de un estanque y un naciente de agua y llegar asi a una casa, cruza su patio y se divide el camino nuevamente; el de la izquierda (SO) lleva a la subida directa de Aguas Sabinas sin pasar por Zamora. Acorta bastante el recorrido íntegro pero no pasa por la Playa de Guguy Grande.

El de la derecha (O) vá hacia los bancales de la casa rumbo a una serie de pequeñas cañadas, que habrá que sortear y que finalizan en Zamora, la zona baja del barranco.
En este caso se toma esta última opción.

Tras abandonar los bancales, el sendero enfila en ligero ascenso hacia una primera cañada, dejando limoneros dispersos que sirven como referencia. Existe un pequeño tramo donde la via se hace aérea, dejando a un lado un pequeño cortado hacia el vacio de poco más de 100 metros hacia el cauce del barranco. Desde este punto existe una vista fantástica de la cabecera de Guguy Grande, con Hogarzos a un costado, el circo trasero de paredones verticales que caen desde el Morro del Pino y la MediaLuna a sus pies.

El camino enfila hacia una segunda cañada, donde a mitad de via, se une el senderito que viene directo del Lomo de Guguy. Tras un rodeo, comienza el definitivo descenso hacia el cauce de Guguy Grande y llegar asi a Zamora. Se cruza el barranco y se llega a una era, donde el sendero sigue en bajada hasta llegar a un espeso cañaveral, atravesándolo y finalizando en la famosa Casa de Carmela Pestana, donde se conecta con el camino que viene de Aguas Sabinas y que baja a las playas (Ruta Corta).

Para bajar a las playas, bajamos desde casa de Carmela, dejando al centro el camino que vá hacia La Aldea (señalizado con una flecha de madera labrada) y llegamos a otra, la de Luky, donde se bordea y se finaliza en el cauce bajo del Barranco de Guguy Grande. Se cruza al (NO) siguiendo varias flechas pintadas de color blanco y enfila hacia un espeso cañaveral, que habrá que atravesar hasta llegar a la bajada muy inclinada hacia la Playa de Guguy Grande, en la estrecha desembocadura del barranco.

Recuerden que para pasar a Guguy Chico (la playa más grande del macizo) tendrán que esperar que haya bajamar, ya que existe un saliente rocoso que divide ambas playas y que solo es transitable con marea baja. Puede realizarse nadando, pero si hay marejada, el empuje de las olas contra el risco puede ser peligroso.

Para pasar a la Playa de Peñón Bermejo es imprescindible calzado de agua y una bajamar absoluta. Hay que nadar una pequeña cala de poca profundidad, que se mete bajo un acantilado para llegar alli.,

En caso de obviar las playas y continuar la ruta, comienza el duro tramo final, el ascenso serpenteante por el Barranquillo de Aguas Sabinas, famoso por sus interminables zig-zags. El retorno hacia Aguas Sabinas, ha de evitarse cuando el sol está muy alto, en horas de mediodia, ya que son frecuentes los golpes de calor; en verano, la brisa del mar, al subir queda "encerrada" entre los riscos, creando masas de aire caliente que pueden ser bastante desagradables.

Se recomienda la subida al atardecer, aunque el último trayecto se tenga que efectuar con linterna. Una alternativa muy interesante es hacer el regreso con luna llena (para senderistas que conozcan plenamente la zona). No hay pérdida por el buen trazado, aunque si se vá por primera vez hay que tener muy en cuenta las referencias y obviar los numerosos atajillos que se presentan en el camino principal, como el desvio a la Casa del Suizo o a los antiguos almacenes de tomate Fyffes.

A mitad de la subida, aparece el sendero que viene directo de MediaLuna.

Tras los zig-zags mayores, se llega a lo alto del barranquillo, un sendero de llaneo que agradece el senderista después del exigente ascenso y que bordea la cabecera de un pequeño tributario, mediante un andén ligeramente aéreo. Finaliza en un último zig-zag, mucho más corto que los anteriores pero de inclinación bastante pronunciada; es el último ascenso hasta la degollada, a 550 metros sobre el nivel del mar. Desde aqui, la vista del macizo, con sus agudas y rojizas crestas separando sus profundos barrancos es sublime.

El último tramo es el descenso por la Cañada de Aguas Sabinas, que baja por su margen derecho, pasa junto a una pequeña lápida en recuerdo de una pequeña fallecida y cruza a mitad de la cañada hasta pasar al izquierdo, para terminar en la pista de tierra que lleva a la Playa del Asno, en Tasartico o al pueblo, junto a una flecha de madera que indica el camino a Guguy desde Tasartico (Ruta Corta).
El cruce de márgenes de la cañada no ha de pasarse por alto.

Este último tramo tiene una duración de poco más de 3H. aprox.

Indudablemente muy recomendada a los buenos senderistas que gusten de una caminata de gran esfuerzo físico por un paraje tan agreste como bello y espectacular.

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RECOMENDACIONES

- Dejar dicho donde se vá a ir.
- No realizar en dias fuertes de sol y calor. Peligro de golpe de calor en un paraje muy aislado.
- Evitar ir solo.
- Aconsejable a los principiantes que vayan con alguien que conozca la zona.
- No tomar atajos, ni abandonar nunca el camino principal. En caso de dudas, siempre es preferible dar marcha atrás que tomar una senda equivocada. Las pérdidas son muy frecuentes en esta zona.
- Comenzar temprano. En caso de que anochezca, aconsejable la linterna para la subida final.
- No existe cobertura de telefonia móvil en casi todo el itinerario.
- Llevar como mínimo 3 litros de agua por persona o mejor aún, bebida rehidratante isotónica.


No hay que olvidar que toda la caminata queda incluida dentro del Área de Protección de la Reserva Natural Especial de Guguy; las basuras y desechos que generes que te acompañen hasta el final de la ruta. En Tasartico hay contenedores; las playas y barrancos no lo son.

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4 comentarios:

Anónimo dijo...

hola
por casualidad no tendras esta ruta dibujada en un mapa, o en un track de gps?? saludos

Fernando dijo...

Muy buen trabajo, Tania, con una descripción exquisita y un gran lujo de detalles.
P.D. Desaconsejable realizar esta ruta por primera vez, en verano o en esta época, hasta que las tardes sean más largas, o bien salir MUY temprano, comenzando el último tramo desde La playa de Guguy hacia Aguas Sabinas, como muy tarde a las 5 PM, para llegar anocheciendo a Tasartico.
Asociación de Buceo y Senderismo de La Aldea, MontyMar.

Tania dijo...

Hola anónimo: lamentablemente yo no dispongo de mapas o tracks de gps, aunque puedo preguntar a unos compañeros y ya te diré.

Fernando, mil gracias como siempre. Este año me la disfruté de noche con luna llena y estoy deseando repetirla en nocturna otra vez.. Tanto de dia como de noche es un espectáculo.

Saludos!

Rober dijo...

Estupenda descripción. La pena es que la he leído después de hacer el itinerario al revés el sábado pasado a estas horas (se me hizo un "poco" de noche). Precioso, agreste, solitario y cautivador todo lo que pude ver y sensacional la parte que no vi, la oscuridad que me invadió, la grandeza del territorio, la charla con Kiko y su trato y el encuentro con sus perros. Flora y formaciones espectaculares. Todo demasiado condensado en las 4 horas a ritmo rápido. Volveré más tranquilo a disfrutarlo mejor y darme un bañito en Guguy.