lunes, 22 de agosto de 2011

CIRCULAR 1: Tirma - Bordeo de Montaña de La Cueva del Humo (ACTUALIZADO)

La Finca de Tirma, propiedad del Cabildo de Gran Canaria, se extiende desde los grandes acantilados costeros del Andén Verde, hasta las cimas de Artenara, atravesando la Cuenca del Risco de Agaete, entre Tamadaba, al noroeste y Altavista al oeste.


Con sus más de 1300 hectáreas, está cubierta principalmente de pinar poco denso, que se expande en todas sus direcciones, recorriendo una zona montañosa baja, pero en algunos puntos muy escarpadas y que sirven de lomos divisorios a los principales barrancos que atraviesan la finca junto a sus tributarios; los más conocidos de oeste a noroeste son los de Guguy Grande, Guguy Pequeño (no Guguy Chico), Hoya del Laurel y Pino Gacho. La mayoria desembocan en el Barranco del Risco, que queda, en muchos tramos, fuera de la confluencia con la reserva.

A medida que se eleva la cota, el pinar tiende a densificarse.



Todos estos barrancos nacen en las zonas más altas de Tirma, en su unión con el Macizo de Tamadaba- Altavista, al norte y se caracterizan por ser cortos, muy encajonados, profundos, escalonados y de laderas altamente escarpadas. Sus lomos divisorios son aserrados, arriscados y en su mayoria poseen laderas de inclinación muy acusada, en muchos puntos intransitables y recubiertas por el pinar, formando a su vez importantes hoyas (pequeñas cuencas profundas), por donde discurren algunos de los empinados tributarios de los barrancos principales.




La mayoria de estos afluentes son de dificil tránsito, particularmente los que bajan de los poderosos desfiladeros occidentales del Faneque.

La finca está delimitada al noroeste por el gigantesco e inconfundible mega-escarpe de Faneque, al oeste, por los cantiles marinos del Andén Verde, la Montaña de Tirma, la de Cueva del Humo y los barrancos que desembocan en La Aldea desde esta vertiente (El Salado y sus afluentes) y al norte por el Pinar de Tamadaba - Altavista.

El itinerario a seguir bordea la Montaña de La Cueva del Humo, una formación que se eleva 900 metros aprox. en la estribación más baja del Macizo de Altavista en su llegada a San Nicolás.

El monte es muy llamativo, ya que, aparte de ser la zona más elevada por esta banda, antes de que el Macizo de Altavista se desmorone definitivamente sobre el gran valle, destaca su caracteristico multicolorido, debido a la formación arcillosa de piedras del tipo azulejo presente en sus desniveladas laderas.



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KILÓMETROS: 10 Aprox.



DURACIÓN: 4 - 5 H.



ESTADO DEL SENDERO: Bueno en todos los tramos



DIFICULTAD: Baja



RESISTENCIA PARA INICIADOS: Baja



RESISTENCIA PARA PRINCIPIANTES: Media



TIPO DE RUTA: Puede hacerse en circular o comenzar en un punto y finalizar en otro diferente



COMIENZO Y FINALIZACIÓN: Entrada oeste de Tirma



TRAMOS AÉREOS: No (excepto si se toma el andén superior de la Montaña de La Cueva del Humo)



MUNICIPIO: Aldea de San Nicolás - Artenara



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El inicio arranca en el acceso, desde la carretera del Andén Verde, a Tirma, a través de una aérea pista de tierra, que serpentea en ascenso entre los acantilados, dejando al oeste la Montaña Sagrada de Tirma, por cuyas desgastadas laderas, resonaba antaño el sonido del bucio, que servia de comunicación a los antiguos pobladores que habitaban en estos accidentados parajes. El conducir este tramo puede impresionar, debido a las imponentes caidas que se ofrecen a la izquierda.



La via finaliza en la entrada cerrada con cadena a la finca; sólo con un permiso especial de Medio Ambiente, se puede atravesar la reserva en coche y salir por Artenara. Sin embargo, el mal estado de la pista forestal en bastantes tramos, hacen que este itinerario sea una desagradable aventura en forma de grandes socavones y se limite solo a vehiculos todoterreno.



Frente a la caseta del guarda hay una pequeña explanada donde pueden dejarse los coches e iniciar la ruta a pié, traspasando la cadena e internándonos en el pinar.



La primera parte de la circular es por pista (20-30 min. aprox); en llaneo inicial, se sigue su curso dirección Altavista, cuya estribación es bien visible desde aqui.
Por la banda contraria, se puede observar distintas panorámicas de la Cuenca del Risco y las sinuosas barranqueras que descienden vertiginosas desde la cumbre de Faneque. De fondo, el manto verde del pinar que se dispersa hacia Tamadaba.



Aparece un primer desvio a la derecha; no se debe tomar en este caso, pues sube a la Montaña de Tirma a través de una pista en bastante desuso (aunque si tienen ocasión de subir en futuras visitas a la finca háganlo.. verán que vistas más imponentes de todo el Andén Verde desde su punto más alto, asi como la famosa alineación de 4 importantes elevaciones naturales del antiguo Guanartemato de Gáldar, que a modo de perfectas atalayas panorámicas, ofrecian un enclave más que interesante y estratégico en la historia de la conquista occidental aborigen: Amagro, Faneque, Tirma y Hogarzales).



Obviando pues en este itinerario el ascenso a la Montaña Sagrada, se sigue por la via principal.



Todas las laderas y lomos que rodean la finca aparecen cubiertos de un pinar joven, delatado por el poco grosor del tronco de los árboles, pero que inundan las áridas lomas de un verde resplandeciente. Los declives más destacados, sin duda alguna, son los imponentes paredones del acantilado más alto del archipiélago: Faneque, cuya impresionante mole se levanta majestuosa poco más de un kilómetro sobre el nivel del mar. Predomina su bello perfil, contorneado por pendientes casi imposibles de sortear y tan ansiadas por muchos de ser transitadas, aunque hasta la fecha son muy pocos los que se han atrevido a circundar su desafiante morro marino.




Tras 20 minutos de andadura, se nos presenta una clara bifurcación; hay que tener mucha precaución, pues si hay algo que abunda en el interior de Tirma son las constantes bifurcaciones y trifurcaciones de pistas forestales, que se irradian en todas direcciones. Senderos, atajos, vericuetos y escorrentias pueden ser tomados como vias importantes sin serlo.. En tal caso, no se recomienda nunca abandonar la pista principal si se duda al respecto.
En este itinerario, tomamos la pista de la derecha, dejándo la de la izquierda, que sigue en ligero ascenso hacia el norte, para el regreso.



La pista enfila hacia una pequeña vivienda, en la zona conocida como La Piedra del Agua, al pie mismo de la Montaña de La Cueva del Humo, que sobresale hacia el suroeste. Viene a continuación un llamativo sendero de colores, debido a la formación azulejos, que a modo de andén ancho, bordea la montaña; hay tramos excepcionales, de tonalidades naranjas, violetas, verdes, azulados, amarillos, rojos, púrpuras, etc.. que en bandas le dan al camino una imagen cromática bellisima.
Sin embargo, paralelo a este camino, existe un andén que también bordea la montaña, hasta cierto punto, a unos 20 metros de alto sobre la senda principal. El senderillo es estrecho y obviamente aéreo, pero para los que les guste variar las rutas e ir por lugares más inaccesibles, se los recomiendo.

Actualmente el sendero original queda en parte dentro de las lindes de la vivienda y ofrece una verja al "estilo artesano", osea ser un somier oxidado, que lo cierra a toda persona ajena a la propiedad. Habitualmente la persona que alli vive, en mi opinión personal muy poco servicial, no deja pasar a nadie en el corto tramo de camino que enlaza con el de Cueva del Humo, por lo que en estas ocasiones, el trecho por el andén a cota elevada es obligatorio para continuar. En todo caso y si no ven al propietario, es mejor asegurarse bien e intentarlo por el veril, ya que es usual que deje perros sueltos..



El inicio de este andén viene en la zona alta de la vivienda, junto a unos bancales y que rápidamente cobra altura por el laderón de la montaña. Como referencia puede seguirse una tuberia de hormigón abandonada que atraviesa el monte, lo bordea y llega a San Nicolás, por la vertiente opuesta.



Hay tramos muy estrechitos, los cuales habrá que sortear rozándo casi el escarpe con nuestra espalda, pero la visión desde aqui de la cresteria del Andén Verde, de la Montaña de Tirma, del Morro de Los Pinos, Fuente Blanca y del profundo Barranco del Salado a nuestros pies es increible.



Desde esta perspectiva, a dia de hoy, también es visible las obras de ejecución de la nueva carretera de San Nicolás - El Risco. Afea mucho el paisaje en este punto, pero su construcción es completamente comprensible dada la ruleta rusa en la que se convierte la vieja via del Andén Verde en los temporales de poniente.
Al oeste, una vista inusual y espléndida del Valle de La Aldea, con los Riscos de Las Gambuesillas (Paso de Los Orchilleros), La Marciega, El Roque y la playa de fondo, contorneada por el bosque de tarajales del Parque Rubén Diaz.



El andén está limitado por un escarpe saliente y vertical de la ladera de la montaña, poniendole fin. Ahora, deberán bajar por garrapateo hacia la senda principal colorida, que aparece a unos 15 metros por debajo de este punto. El destrepe es fácil pero nunca hay que confiarse, pues la ladera es algo resbaladiza.



La falda oeste de Cueva del Humo tiene una belleza insuperable; además de las franjas de colores que la fisuran en la horizontal, multitud de cuevas y cavernas de todos los tamaños y formas posibles, nos dán la bienvenida por este tramo.
Algunas situadas a muchisima altura, pero con una configuración tan bonita y llamativamente curiosa, que parecen haber sido creadas a voluntad propia. Desde cierta distancia, semejan a "fantasmas" con ojos y boca abiertos..




Esta zona es ideal para los amantes del garrapateo y trepada, asi como para pequeñas vias ferratas, ya que el terreno es muy áspero y poco resbaladizo y la presencia de las cuevas llama poderosamente la atención. Muchas tienen una profundidad importante y las situadas a cota muy alta parecen estar inexploradas.
Siguiendo el curso natural del camino, empezaremos a dar la gran vuelta a la montaña, hacia la vertiente de La Aldea, pasando de sus laderas ensombrecidas y húmedas del noroeste, a las áridas y soleadas de sotavento. Dejamos a la derecha la imponente Cruz del Siglo, de posición estratégica e historia muy interesante, dominando todo el gran valle.




A nuestros pies, bajan rampas de color tostado muy suaves hacia el cauce bajo del Barranco de La Aldea, donde visualizaremos grandes peñascos caidos de las alturas que contrastan entre la llanura inferior. Justo frente a nosotros, una panorámica excelente de Los Cedros, Picacho de La Cruz, Amurgar y Los Picachos (Riscos de La Orchilla), el conjunto montañoso distintivo del Macizo de Guguy.
Al suroeste, la Punta del Viso, el gigantesco "escalón" natural que pone fin al Macizo de La Inagua (estribación occidental), cuya montaña se destaca en las alturas como una hermosa corona rodeada de pinos.



El sendero desciende en pequeñas revueltas hasta llegar a una edificación de cemento donde finaliza el bordeo por la montaña; antes, se habrá dividido y el que continua por el repecho de La Cueva del Humo, sin descender, no tiene salida fácilmente accesible. Existen en este tramo, en menor cantidad que su banda de barlovento, muchas cuevas aéreas.



En la edificación se conecta con el Camino Real que viene de Altavista y Artenara, bifurcándose en dos: el que sigue en descenso, conduce hacia La Aldea, al Barrio de Castañeta, por lo que si se toma, habrá que dejar coches también en este punto; el que asciende, a través de una angosta cañada multicolorida con la formación azulejos, se dirige al Morro de Las Tocinas, un excelente mirador de todo San Nicolás. Desde esta atalaya natural es posible visualizar en una sola perspectiva, la orografia en valle muy ancho (U) y los macizos que lo cierran en sus diferentes vertientes; Guguy al suroeste, La Inagua al centro y Altavista al noroeste.
Esta degollada magnífica también tiene vistas hacia la zona de Tifaracal y Altavista.



Tomamos el senderito que se dirige al norte, hacia los Llanos del Tarajalillo, una planicie rocosa cerrada al oeste por los grandes Riscales del Carreño.
Tras 30 minutos aproximados de tránsito por ellos y vislumbrando siempre la zona de Tifaracal al norte, llegamos a una pista de tierra que se bifurca rápidamente tras varias curvas de ascenso; norte Tifaracal, oeste Tirma.
Más adelante aparecerá un desvio central; es el que viene del Camino Real de Artenara y Altavista y en este caso no se cogerá.



Tomando la via de la izquierda, hacia el oeste, iniciaremos el regreso hacia la Finca de Tirma, pasando ante constantes desvios que se nos aparecerán. Siempre han de tomarse los de la izquierda, pues el resto enlaza con las zonas altas de la reserva y con las vias que enlaza con El Risco de Agaete.
Viene a desembocar en la pista general que tomamos al comienzo de la circular, en la primera bifurcación que se nos presentaba. Lógicamente ahora se tomará el desvio de la derecha, si no queremos comenzar nuevamente el circuito.



Finalizamos la bonita caminata en la entrada de la finca.



Si tienen oportunidad de visitar las cuevas de la Montaña Cueva del Humo y su camino de colores, no la desaprovechen.. es muy espectacular.








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2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola, que tal? la verdad es que parece una ruta muy interesante, y como desconozco esa zona, me preguntaba si la duración que aparece es hasta llegar a la cueva del humo o en completar la circular. Gracias por el estupendo post.

FRANCISCO VELAZQUEZ dijo...

Buenos días. El pasado viernes dia 03-05-2013,estuvimos mi mujer y yo, fuimos en todo terreno, y realmente es espectacular, primero fuimos a Tifaracal, y luego a Tirma,saliendo por el pinar de Tamadaba. Yo había estado en 1965, con 13 años,un domingo de caceria,con mi padre,tios etc. Los recuerdos fueron inevitables, en medio ambiente, cabildo I te dan el permiso y la llave sobre la marcha. No había nadie en todo aquel territorio,salvo unos operarios a primera hora. Recomiendo que vayáis a verlo. Saludos Francisco Velazquez, y Almudena Arroyo.