miércoles, 23 de marzo de 2011

Mejora de senderos entre tod@s

El pasado fin de semana, un matrimonio holandés de mediana edad y sus dos hijas, tuvieron que ser socorridos por un pequeño grupo senderista de Gáldar que se encontraban realizando la ruta de bajada por MediaLuna mediante el Salto del Garrote, cerca de las cañadas de Zamora, el tramo medio-bajo del Barranco de Guguy Grande.

Al parecer, los holandeses tuvieron dificultades para enlazar el camino de regreso desde la Playa de Guguy Grande hasta Aguas Sabinas y tomaron por error el desvio que se dirige a MediaLuna, internándose en una zona rocosa de casi nulo tránsito.

Por lo visto estuvieron dando vueltas para encontrar el sendero hacia Tasartico y finalmente fueron vistos por este grupo de caminantes en una de las cañadas de Zamora.

Esta vez tuvo final feliz, pero hay muchos quienes desafortunadamente lo pasaron muy mal al verse "encerrados" por asi decirlo, en un entorno excesivamente aislado y donde el paisaje tan arriscado puede llegar a confundir y malinterpretar referencias.


De ahí que se reitere una vez más (y las que hagan falta) la suma importancia que tiene la señalización correcta de un sendero, supuestos atajos, vias de acceso, etc.. incluso este grupo ha comentado la posibilidad de crear una especie de "Puntos de Encuentro", por llamarlos de alguna forma y que consistiría en señalizar un área determinada con un círculo rojo grande y un número en su interior.

Esto permitiria en caso de pérdida, que el caminante pueda alertar del lugar concreto donde se halla bloqueado, citando el número de la zona donde está y se pueda facilitar enormemente su ayuda y posible rescate.

Es una gran idea que se viene haciendo en circuitos de senderismo de ciertas zonas de la peninsula, como los Picos de Europa, Sierra de Gredos y rutas en el norte (Pais Vasco y Cantabria) que hasta la fecha han permitido el rescate positivo de más de 180 personas.

El asunto seria muy interesante si se estableciera esta idea en determinadas zonas con exceso aislamiento, como el caso del Macizo de Guguy u otras áreas arriscadas de la Caldera de Tejeda por ejemplo, zonas que presentan un alto índice de caminantes que se desorientan cuando se internan en barrancos poco conocidos o muy escarpados.

Asimismo y con referencia a los post del blog titulados como "actualización de senderos", unos compañeros están recopilando información extensa sobre puntos que se han visto afectados por las lluvias y que presentan irregularidades para el tránsito de caminantes, en muchas ocasiones producidos en senderos bastante frecuentados.

Para ayudar a que todos podamos disfrutar de ciertos entornos salvajes sin la necesidad de arriesgar nuestra seguridad a la hora de visitar un determinado lugar, se vuelve a pedir la colaboración de senderistas que puedan advertir en sus caminatas, daños en un camino normalmente frecuentado, asi como posibles desvios abiertos recientemente, atajos erróneos, mojones mal colocados, señalizaciones incorrectas, corrimientos de la via, accesos cerrados, etc.. ya que de esta forma podrian hacerse públicos y evitar asi percances como el de Guguy, como el de la compañera Montse hace un mes en Tirma y muchos más.

Si entre todos ayudamos, fácilmente podamos disfrutar mejor de la montaña.

Un saludo.

PD: La actualización de senderos se colocará semanalmente en el blog. Si algún caminante quiere dar parte del mal estado de un camino o incluso enviar alguna foto de referencia, puede hacerlo al correo del blog: senderistasgrancanaria@gmail.com y en breve se notificará de lo ocurrido.

2 comentarios:

Javier ™ dijo...

Excelente iniciativa Tania.

FranMujica dijo...

Bueno desde mi humilde punto de vista, creo que hace falta y de manera urgente, diría yo, que los clubes, asociaciones y grupos de montaña, se reuniera, con el fin de señalizar los caminos que existen en esta isla, se de sobra que quizás sea una tarea complicada poner de acuerdo a tantas personas con diferentes puntos de vista, pero creo que las personas que de manera habitual salimos al campo no tenemos que pasar por la angustia de desorientarnos y menos que por culpa de la mala señalización nos accidentemos y pongamos de paso en peligro a profesionales que tienen que ir a rescatarnos, cuando actualmente existen medios de sobra, para evitar tales circunstancias.