domingo, 19 de septiembre de 2010

Pino Gordo: Bordeo parcial de la Montaña de La Fuente; Degollada del Escobón - Las Casillas


En este caso, la variante a efectuar es el bordeo parcial de la Montaña de La Fuente, que junto a la bajada desde El Viso y Cortijo de La Inagua (Linagua) hacia el Valle y Caserio de Pino Gordo por el antiguo Lomo del Arrastradero (descenso por Los Peñones y Abeló) y la bajada de Las Casillas a través del afluente del mismo nombre o la que viene de Las Garabateras, por la Degollada del Escobón (falda occidental de la Montaña de La Fuente), en el fabuloso sendero que enlaza este sector con el bonito Barranco de Vigaroy (Vigaroé), forman la importante red de rutas, en algunos casos sin sendero trazado, que atraviesan el conjunto de imponentes riscos y escarpes que "encierran" esta pequeña vaguada de palmerales y casas-refugio de pastores.

Aunque muchos interpretan la bajada por la Casa de Los Peñones y Abeló como el camino original del Lomo del Arrastradero, en éste último existe un pequeño desvio que se inicia mucho más al oeste del sendero habitual que baja del Cortijo de La Inagua, finalizando en la desembocadura abrupta del tributario Barranco de Los Peñones.

El itinerario es complicado, circunvalando la cara oeste de la Montaña de La Fuente por medio de estrechos andenes y sendas de cabras, hasta aproximarse al corte desgarrado que el profundo tajo del barranquillo de Las Casillas ha hecho en el terreno, separando los dos afluentes principales del Barranco de Pino Gordo; al noroeste el sector Las Casillas que dá hacia la banda de Tejeda y al suroeste, Los Peñones y Abeló - Lomo del Arrastradero, hacia la vertiente de La Aldea.

El tributario de Las Casillas posee en sus cotas más altas, unos espectaculares caideros de unos 50 metros de alto, que desde cierta perspectiva parecen grandes gargantas y escalones gigantescos que se precipitan en su confluencia con el de Pino Gordo.


Todo el área es un bellísimo conjunto petrificado de fuertes riscales, pequeños cañones erosionados y pronunciados desfiladeros que acogen en su "zona central" al bonito y abandonado Caserio de Pino Gordo, del que solo una o dos de sus antiguas viviendas están habitadas por temporadas por el pastor de Pino Gordo, Eugenio o por Gustavo Rodríguez, que compró uno de los refugios y lo ha ido reformando poco a poco.

Es un auténtico lujo poder pasar una temporada viviendo en Pino Gordo, sobre todo para los amantes de desconectar totalmente con el medio urbano e internarse por completo en el medio rural.

Según palabras de muchos que han tenido la suerte de pernoctar allí, "el silencio en Pino Gordo puede oirse.. allí donde el tiempo parece detenerse y no existe el estrés..".

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Situado en los límites de tres grandes municipios, los Riscos de Pino Gordo se levantan en la estribación del Macizo de La Inagua con el Valle de La Aldea.

Al norte, se sitúan los términos fronterizos con Tejeda (sector Garabateras - Vigaroy), al noroeste los de Artenara (Tifaracal) y al suroeste y oeste los de San Nicolás, por lo que gran parte de este área pertenece al municipio de poniente.

Puede definirse como un pequeño valle rodeado de majestuosos escarpes que lo rodean, dando entrada por la banda de Tejeda al accidentado Barranco de Las Casillas - Pino Gordo, que trae las aguas de la zona de pinar del Cortijo - Casas de La Inagua y el de Los Peñones y Abeló que junto al Lomo del Arrastradero, forman parte de la vertiente que dá hacia La Aldea, cerca de la estribación del Viso sobre San Nicolás.

Los barrancos se unen para formar uno solo, el de Pino Gordo, que desagua desde el pequeño valle hasta fundirse con el Gran Barranco de La Aldea, atravesando los Charcos del Salado (El Salao).

Aunque son muchos los itinerarios a seguir dentro del valle y en los riscos que lo protegen, quizás el que viene de Vigaroy es el más conocido y realizado por senderistas que dominan poco la zona, siendo a su vez el sendero que más gusta, ya que recorre gran parte de este hermoso barranco y el de Las Garabateras, en zonas aisladas y extraordinariamente bellas dentro de la Reserva Natural Integral de La Inagua, con ciertos puntos desafortunados que han dado paso a la acción siempre intrusa del hombre.


Esta ruta, enlaza las fronteras de Tejeda y San Nicolás.

Es justamente en uno de los puntos donde se unen fisicamente estos dos municipios, donde arranca la ruta de bordeo a la Montaña de La Fuente.

La Fuente es una formación montañosa situada frente al Lomo del Arrastradero, protegiendo altivamente al Valle de Pino Gordo al norte y situada en la estribación final de la crestreria que separa el sector de Garabateras de los Llanos del Viso y Cortijo de La Inagua.


Se levanta poco menos de los mil metros de altitud sobre la banda septentrional del Barranco de Las Casillas, dejando expuesto sobre esta vertiente, un gran conjunto de pequeños y agudos desfiladeros que caen en forma de enormes caideros verticales empotrados en la ladera suroeste de la montaña, sobre el cauce del barranco. La mayoria de estos caideros son intransitables, solo pudiendo ser vistos desde la distancia, como por ejemplo desde los Llanos del Viso o en algunos tramos de bajada de Los Peñones y Abeló.

La cima de La Fuente termina en un pequeño picacho algo aplanado en cumbre, dando cierta perspectiva piramidal.

La falda que dá hacia el mismo Valle de Pino Gordo, está surcada por 4 enormes escorrentias, bastante empinadas y por donde discurre el agua a borbotones en lluvias torrenciales.
Es por esta zona donde se inicia el bordeo parcial de la montaña.

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La Degollada del Escobón indica los limites fronterizos entre Tejeda y San Nicolás. De paso obligado para los que hacen la ruta que viene o vá hacia Vigaroy, enlaza el sendero con Pino Gordo, a través del descenso de una angosta ladera de picón, con fuerte desnivel y terreno resbaladizo en sus cotas más altas, para desembocar junto al palmeral del pequeño valle.
Esta bajada se encuentra al oeste de la misma degollada, marcada con mojones (5).


Sin embargo, al suroeste de la degollada, allí donde se levanta la monumental falda occidental de la Montaña de La Fuente, se aprecian varios senderillos muy estrechos, hechos por las cabras salvajes muy comunes en esta zona, que paralelos se dirigen en dirección al Barranco de Las Casillas.

Hay que tomarlos para iniciar el bordeo de la montaña.

Las sendas, hasta 3 contadas en su fase inicial, son muy estrechas y recorren la ladera de desnivel muy pronunciado; debajo, se abren las anchas escorrentias que desaguan sobre el Caserio de Pino Gordo, unos 700 metros por debajo.

Se recomienda tomar siempre el senderillo superior, ya que más adelante, todos acabarán uniéndose a este.

Obviamente se desaconseja esta variante a personas aprensivas a las alturas y ha de tenerse mucha precaución, ya que el terreno es resbaladizo. Un paso en falso, nos haria recorrer las escorrentias de principio a fin..

Tras un ondulante ligero ascenso, el camino se pega al repecho de los caideros superiores que lindan con la cima de la montaña, para formar un andén que la recorre horizontalmente.
Las vistas de Pino Gordo desde aqui son sublimes; es como visualizar una gran hondonada cubierta de palmeras y rodeada de altos murallones de riscos y peñascos (6).

Tras recorrer en linea casi recta unos 300 metros, llega el primer punto conflictivo; el andén se ha colapsado por las fuertes lluvias que han terminado por desdibujarlo y hay que descender unos 10 metros hacia una senda estrechita a través de un delicado paso. Existe un saliente de roca al que puede sujetarse, a modo de "barandilla", situado justo en uno de los inclinados lomos que separan una escorrentia de la siguiente.


Tras descender ese paso, se toma el senderillo hasta llegar a un segundo punto conflictivo; la existencia de una pequeña rampa de piedra en la cabecera de una de las barranqueras. Debido a que cuando llueve, por el fuerte desnivel de esta zona, el agua baja con mucho caudal y fuerte velocidad, esta rampa está "pulida al agua" o de "piedra lavada", es decir, el constante flujo ha alisado la superficie de la roca y hace que sea resbaladiza (4).

Puede sortearse por sus zonas superior o inferior (más recomendable la superior ya que la otra queda muy por debajo) pero nunca atravesarla, ya que la piedra es muy deslizante.
En este punto reaparece el andén del principio que se tomará hasta llegar a la arista de la montaña, pasando bajo una cuevita aérea.

La última escorrentia es muy pronunciada por lo que puede imponer.

Todo este trayecto, desde la degollada hasta la arista, salva un desnivel de entre 600 y 700 metros y un recorrido de poco menos de un kilómetro. Sin embargo, el tiempo necesitado es muy grande, ya que ha de irse con mucha precaución, observando cada paso y a velocidad muy reducida.

Tras cruzar la arista, nos metemos de lleno en el Barranco de Las Casillas - Pino Gordo, cuyos caideros son impresionantes. La forma en "v" muy cerrada del barranco es muy llamativa.

En la banda opuesta, gran cantidad de grutas y cuevas colgadas de la ladera suroeste del barranco nos dan la bienvenida a un paraje muy poco frecuentado, del que se tiene noticias tras el impacto de dos aviones de combate en el año 59, suceso que conmocionó a todo San Nicolás y en el que falleció uno de los pilotos (7).

Comenzamos a llanear sobre un lomo aéreo que dá de inmediato hacia un pequeño tributario del barranquillo de Las Casillas y cuya desembocadura en este, es muy espectacular, de forma totalmente vertical y abierto en abanico, es decir, el cauce en su zona alta es muy estrecho, para abrirse rápidamente a medida que confluye al barranco principal, por un gran caidero totalmente perpendicular (tragadera), cuya cauce es zigzagüeante.

Las cascadas serpenteantes que caen por aqui cuando llueve son increibles.

El tercer y último punto conflictivo es cruzar esta barranquera, mediante destrepes por terreno de tosca y volver a garrapatear por la banda opuesta. Aqui se nota que pocos han visitado esta zona. Ni siquiera un cartucho de caza..

Sobre la barranquera hay un minúsculo paisaje lunar muy curioso, parecido al que está en la próxima Montaña de La Tosca, por la vertiente de Tejeda.

Tras cruzar la escorrentia, aparece el gran caidero del que hablé a comienzos de texto (Cascada de Pino Gordo), aquel que de lejos asemeja un gigantesco escalón de más de 50 metros de alto. La cascada que debe formarse aqui en épocas de fuertes lluvias es indescriptible.

El caidero es comparable, a menor proporción, al Caidero de Soria, en La Majada Alta (8).

A partir de aqui, el sendero pierde altura y desaparece en varios lomos sucesivos de poca altitud pero con caidas verticales al abismo en su margen derecho. Finaliza aqui el bordeo parcial de la montaña, dado que es casi imposible continuar debido a la inclinación del terreno.

O bien se asciende a cotas superiores y llegar asi a la cabecera del barranco principal y enlazar con los Llanos del Viso (ruta poco habitual) o se retrocede sobre nuestros pasos.

Hay un chico que se ha aventurado a destrepar por los caideros, con sujección y hacer rappel y barranquismo hasta llegar de nuevo al valle. Según su testimonio, la sensación es tan emocionante como hacer rappel en el Barranco del Cofre, popular por sus caideros escalonados.

Se recomienda hacer en dias no calurosos.

5 comentarios:

nazaret dijo...

la q quiero hacer ahora es la bajada d abelo pero no por el lomo tradicional sino el camino q mencionas mas al oeste q bordea el filo del lomo e incluso pasas varios barrancos pequeños y vienes a salir cerca d la galeria.Tiene q estar muy guapo.Salu2

Tania dijo...

Pues cuente usted conmigo para hacer esa nueva variante, eso si, cuando refresque bastante, que esta vez me costó debido al dichoso calor que no se vá..

Anónimo dijo...

¿cuando salen ustedes de pateo por si quiero unirme? me gusta esa zona
Alfredo Moreno locosdelcamino@hotmail.com

PacoCas dijo...

Interesante ruta, de las que hay que ir con cuidado.

Tania dijo...

Vale la pena sortear esos tres puntos delicados, ya que la zona interior no es frecuentada casi en absoluto y la sensación de estar en lugar desconocido dentro de un área conocida es increible.
Lo malo, como siempre, el asqueroso calor..