lunes, 19 de abril de 2010

Guguy: sector Aguas Sabinas - cresta - Casa del Suizo

Siguiendo los pasos que en su dia me comentó Juanillo, durante una travesia por la estribación suroeste del Macizo de Guguy, en el sector de Aguas Sabinas en dirección oeste, hoy, un grupo de amigos nos fuimos a inspeccionar la zona, concretamente la cresteria que desde Aguas Sabinas, se prolonga hacia el acantilado marino del Descojonado, pasando cerca del área de la Casa del Suizo pero a cota mucho más elevada.

Juanillo ya me comentó hace tiempo de la existencia de una fabulosa barranquera que se cortaba antes de llegar a la Punta del Descojonado, zona en la cual habia estado tomando fotos y aunque yo particularmente ya habia accedido a lo alto de la cresta divisoria hace años, no habia llegado a ese punto en el cual el estuvo y me picaba la curiosidad.

Lamentablemente no pudimos completar todo el itinerario previsto, ya que el fuerte viento que hacia hoy por allí, impidió finalizar con éxito y llegar al lugar citado. Como bien se dice por ahí, cuando el risco te envia estas señales de que no eres bienvenido en ese momento, mejor dar marcha atrás y no tentar a la Naturaleza..

Sin embargo, si pudimos hacer un gran recorrido, básicamente aéreo, hasta una pequeña cañada que se desploma sobre el Barranquillo de Aguas Sabinas, próxima a la Casa del Suizo y pasar el resto del dia en la playa.
Cabe destacar que esta ruta no tiene ningún tipo de sendero trazado y que son constantes los tramos de garrapateo, siendo en casi su totalidad, muy aéreo.

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Después de salir desde Tasartico, por la ruta habitual (Ruta Corta) hacia Guguy, subiendo la angosta Cañada de Aguas Sabinas y tras pasar a su otra vertiente por la degollada del mismo nombre, se desciende el zig-zag que lleva al fabuloso sendero aéreo que serpentea ladera abajo hasta llegar a las famosas playas.

El inicio de esta caminata inusual por la cresteria de Aguas Sabinas comienza justo en la gran curva que describe este camino aéreo y que bordea la cabecera de un escarpado y profundo barranquillo tributario al de Aguas Sabinas.
El punto es de fácil reconocimiento, pues la curva es tan estrecha que se "mete" bajo los laderones que forman la cresta divisoria.

En esta zona, se abandona el sendero principal y se desvia a la izquierda, donde aparece una espectacular ladera cubierta de grandes cuevas; se sube por garrapateo (precaución con ciertos tramos de piedra pulida que puede resbalar), superando las cuevas, algunas tan profundas que invitaban sin duda a ser inspeccionadas por aquellos a los que les llame la atención.

Con sorpresa vimos bastantes muflones e incluso alguna cria, que no se dejaron fotografiar, ya que al menor ruido, salian espantados, saltando majestuosamente de un risco a otro con toda la naturalidad y facilidad del mundo..

El ascenso es bastante prolongado y se hace en zig-zag, ya que a medida que se sube, la ladera cobra un ángulo de inclinación bastante acusado. Existen tramos con tantas oquedades que hay que bordearlos por trepada por uno de sus laterales. Toda la zona se caracteriza por la existencia de grandes cuevas, socavones y solapones colgados del risco.


La sensación viene a ser parecida a la subida a Montaña Lobas (Adlobas), en su tramo final cerca de los caideros que sostienen su puntiaguda cumbre y la cresteria hasta tal punto.

En poco más de una hora, se llega a la cima de la cresta. Pensé que las vistas del Macizo del Suroeste desde allí serian impactantes, pero descubrí que este lomo se encuentra en un ligero nivel inferior al del macizo de enfrente. Las puntas de Mogarenes y Montaña Lobas si se apreciaban tras algunas nubes junto a la fachada de riscos que forman una de las laderas del Barranco de Tasartico. El resto, queda a cota superior, imposible visualizar desde aqui.

Los Riscos de Inagua y el Andén de Tasarte, estaban cubiertos por las nubes, por lo que no pudimos fotografiar la grata imagen.

A partir de este tramo, se toma direción oeste, "cresteando" por el lomo divisorio, alternando el paso, unas veces hacia la banda de Tasartico y otras hacia la de Guguy.
La zona es muy escarpada y aérea, con algún que otro tramo delicado y se ha de sortear las cabeceras de varias barranqueras que vertiginosas desaguan sobre el profundo barranco principal. Gran cantidad de caideros escalonados, en la base de ciertos picos de varias montañetas aisladas, algunos de un intenso color púrpura, que semejan las pirámides egipcias..

En una de estas barranqueras existe una cueva que tiene fuera varios apilamientos cilíndricos de lajas, muy parecidos a los de Los Salineros, en Barranco Hondo. No sé si tiene algo que ver con las civilizaciones pasadas o fueron puestas ahí en épocas recientes, pero resultan muy curiosas.

La cresta permite las vistas hacia los picos más altos del Macizo de Guguy (norte), el Macizo de Inagua (este) y las formaciones más altas del Macizo del Suroeste, pero hoy el tiempo no ayudaba y dejaba todas estas preciosidades cubiertas por densas nubes bajas que obstaculizaban las panorámicas.
Hacia el oeste, se aprercian varias montañetas en forma piramidal, parecidas a chimeneas negras.

Debajo, el Barranco de Aguas Sabinas y la minúscula Casa del Suizo, enclavada en lo alto de un lomo que sirve de atalaya panorámica desde donde se visualiza una interesante imagen de la Playa de Guguy Grande y el acantilado que desde Guguy Chico se extiende hacia la rojiza Punta del Peñón Bermejo.

Se supone que tras pasar el nivel de la Casa del Suizo, apareceria la barranquera de la cual me comentó el compañero, pero tuvimos que desistir a esta altura, ya que el embate del viento era muy intenso y corriamos el peligro de caer en cada paso que dábamos.
Decidimos bajar, por garrapateo (no hay camino) por una pronunciada cañada (ladera de una barranquera tributaria), hasta las proximidades de la casa.
El descenso fué algo incómodo, por lo resbaladizo del terreno, la pendiente y la circunstancia que ofrece un terreno que no tiene senda marcada. A esto, sumarle las rachas de viento.
Muchos nos caimos varias veces (mi pobres piernas ya tienen las "huellas de esta parte de Guguy") y otros decidieron bajar con el garrote.

Como era aún temprano, nos fuimos a la playa, tras conectar con la via principal que viene de la casa.

Una agradabe sorpresa el ver como un grupo de senderistas habian limpiado todas las cuevas de la playa, que vergonzosamente dejan algunos "caminantes" repletas de basura en su visita a este pequeño paraiso.

Espero volver pronto a realizar esta variante y llegar a la barranquera citada al principio el texto, aunque supongo que será ya para después del verano, pues el calor a partir del mes próximo se hace notar mucho por este árido y mágico sector del macizo.

Gracias a todos los que me ofrecieron conocer otro rinconcito de Guguy, uno de los más salvajes e inhóspitos que quedan dentro de la reserva.

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MUY IMPORTANTE

A uno de mis compañeros, se le olvidó accidentalmente su cámara fotográfica en la Playa de Guguy Chico, al creer que la tenia dentro de la mochila.
La cámara es una NIKON D-80 (D-SLR) con su funda color negra y roja y tiene muchas fotos personales, por lo que se pide por favor si alguien que vaya por la zona estos dias y se la encuentra, ponerse en contacto al 638195059 y entregarla.
Su dueño me ha pedido que notifique que ofrecerá hasta 120 € por su entrega.

Un saludo.

1 comentario:

Víctor Alemán Santana dijo...

Gracias por la información que ofreces. Me gustaría preguntarte si sabes si es posible realizar la cresta que va desde degollada de los frailes (Descojonado), Montaña de las tabaibas, Degollada de los berrazales,Montaña de Aguasabinas, degollada de aguasabinas.