miércoles, 21 de octubre de 2009

Nuevos accesos al Andén de Tasarte


A parte del habitual sendero hacia el Andén de Tasarte, situado en la fachada suroeste de los Riscos de Inagua, junto a la cabecera de los Barrancos de Veneguera, Tasarte, Tocodomán y tributarios, existe otra via, mucho más específica que se detallará más adelante, sorteando un pequeño y escarpado barranquillo que desciende desde las cumbres del Viso y que sinuoso baja en revueltas entre la enorme muralla de caideros, cuevillas y pequeños cortados.



Panorámica de La Aldea desde la subida tradicional por El Viso hasta El Laurelillo

Ahora hay que sumar un nuevo sendero, mucho más exigente aún que su antecesor y que sube al Andén de Tasarte a través del Barranquillo del Castillete, un profundo y encajonado corte, por cuya cabecera discurre parte del trazado del andén, siendo a su vez muy característica, pues describe una amplia curva, en ciertos tramos aérea, que enlaza, por asi decirlo, el camino del andén que viene del Laurelillo o La Escalera, con el que llega al Castillete e inicia su ascenso hacia la Reserva de Inagua, bordeando parte de la ladera suroeste de la Montaña de Los Hornos ó conectándo directamente con la zona baja de la pista forestal que llega al Aula de La Naturaleza de Ojeda - Inagua, muy cerca de la última curva que hace la via antes de desembocar en la finca.

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El camino que se sigue habitualmente hacia La Inagua, desde la Degollada de La Aldea es a través del escarpe montañoso del Viso, la estribación del Macizo de Inagua por el oeste.

Es una ruta aérea muy conocida, que inicia la subida por este formidable risco y llega al linde del pinar (Laurelillo) en poco más de hora y media aproximadas, según velocidad de caminante.

Una vez en la meseta del Laurelillo, es posible realizar varias caminatas alternativas, entre ellas, la del Andén de Tasarte, una senda estrecha que recorre toda la cornisa de riscos que sostienen las cumbres más altas de la reserva y que caen directamente, en forma de acantilado interno, hacia la carretera que une Mogán con La Aldea.

Este itinerario posee las mejores vistas de todo el suroeste isleño, destacando el Macizo del Suroeste, los barrancos que lo atraviesan y el Macizo de Guguy.

Sin embargo, se han redescubierto hasta dos variantes diferentes para acceder al Andén de Tasarte sin necesidad, por una parte de subir la totalidad del Viso y por la otra, sin tan siquiera iniciarse en la Degollada de La Aldea.

Ambos accesos presentan un terreno con un desnivel muy acusado y por tanto, solo apto para gente sin aprensión a las alturas.

Es normal los puntos de trepada por garrapateo, por zonas riscosas muy abruptas y con la siempre temida presencia de la resbaladiza pinocha.

Con mucha precaución pueden solventarse estos inconvenientes, pero aún asi, no se aconseja a personas que vayan por solitario o que desconozcan el lugar.

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OPCIÓN 1: Variante del desvio del Viso hacia el suroeste:

Consta parte del tramo usual que desde la Degollada de La Aldea sube hacia El Viso.
Después de bordear una gran curva que asciende y se abre hacia el oeste, con vistas exclusivas hacia la vertiente del Barranco de Tocodomán y el Valle de La Aldea, se llega a una zona de garrapateo muy fácil, consecuencia del derrumbe del antiguo trazado que seguia el camino en dirección contínua y que desapareció debido a un fuerte corrimiento de tierra hace unos cuantos años.

Este punto de trepada es muy importante, pues indica el desvio que en este caso nos interesa realizar; tras subir la zona y enlazar nuevamente con el caminillo en el área superior, aparece a pocos metros una clara bifurcación, pero que si no se tiene en cuenta ciertos detalles, puede pasarse por alto.

En cierto punto, el sendero continúa rumbo al oeste; es el trazado original que todos siguen para llegar al Pino del Descansadero, colgado en el borde del mismo risco y de aqui acceder a la zona superior del Viso, El Laurelillo.

Sin embargo, si nos fijamos bien, junto a este punto, se abre una pequeña senda hacia el sur, cuyo inicio aparece "cerrado" por una hilera de pequeñas piedras, hecho que significa que el camino que sube a La Inagua, no es por alli, obligándo al senderista a tomar el sendero habitual antes mencionado.

Pocos saben que esa via cerrada, es la que debemos tomar para acceder al Andén de Tasarte sin pasar por El Laurelillo.

Probablemente, la hilera de piedras fué colocada para evitar despistes por parte de los excursionistas, sobre todo los que vienen de regreso de Inagua, ya que al encontrarse cerca de la zona de garrapateo, muchos se confundian y seguian en linea recta, obviando el destrepe cercano a este punto e internándose posteriormente en un pequeño barranquillo que presuntamente no tiene salida hacia la carretera.

Esto ocurria constantemente cuando los senderistas bajaban El Viso al atardecer, en que les sorprendia la noche a mitad de camino y no se percataban en la oscuridad, del corte del sendero en la zona de garrapateo, enlazando erróneamente con el trazado que sigue hacia el sur y que no los llevaba de regreso a la Degollada de La Aldea.

Después de cerrar el sendero con la hilera de piedras, muchos ya se dan cuenta de que ésa no es la vereda que sube al Laurelillo y no se toma.
En esta ocasión si ha de tomarse; el sendero presenta un estado de abandono importante, tal vez a que no es utilizado con mucha frecuencia.
Existe matorral crecido y en ciertos puntos, desaparece bajo éste, pudiendo llegar a confundir al caminante.

No obstante, si uno se fija bien, descubrirá que el trazado es siempre contínuo, hacia la vertiente sur y con vistas únicas hacia Tasarte (no hacia La Aldea) y en muy ligero ascenso, vá bordeando la base de los impresionantes escarpes que "sostienen" las altas cumbres del Viso.

Aunque muchos llamen Viso solo al saliente en punta (Punta del Viso) que se desploma sobre San Nicolás, realmente esta formación montañosa abarca desde el inicio del Andén de Tasarte o La Escalera (zona interior), en la ladera oeste de la Montaña de Inagua, asi como sus respectivos laderones, tanto el que se desploma sobre la banda de Tasarte y Degollada de La Aldea, como el que lo hace muy cerca del sector del Barranco de Las Casillas, por encima del Cortijo de Inagua.

Asimismo, toda la punta, donde existe una cruz y que comprende la Meseta del Laurelillo y que cuyos riscos caen hacia las fincas superiores del Barrio del Molino de Agua, también forma parte de esta espectacular atalaya.

Sin embargo, el Lomo del Arrastradero, que contiene parte de un antiguo trazado (en precario estado dado su abandono) que viene de las Casas de Inagua y llega a las de Pino Gordo, cerca de Los Peñones, no constituye parte alguna de la formación del Viso.

Como se citaba anteriormente, se toma el desvio cerrado por la hilera de piedras, y en ligero ascenso se llega a un corto barranquillo, bastante vertiginoso en sus zonas más altas, para luego ir suavizándose a medida que baja, que habrá que cruzar por su cauce, mediante trepadas en algunos puntos a través de coladas volcánicas que facilitan su aceso debido a que la piedra es muy porosa.

Sin embargo, la presencia de matorral y de pinocha caida del pinar situado en las alturas, pueden frenar algo el avance.
Como referencia, pueden tomarse algunos puntos blancos de pintura reflectante que ha ido dejando un compañero.

El barranquillo se cruza, siempre en ascenso, hasta llegar a una zona donde se abren varias bocas de minúsculas cuevas, tan pequeñas que evitan su acceso al interior.

A partir de este punto, viene la parte más complicada; hay que acceder a un pequeño andén natural que se dirige rumbo sur y al cual se llega mediante garrapateo por un pequeño corrimiento de lava, que a modo de rampa de tosca, permite alcanzar el inicio de este andén.
Cabe destacar que a partir de este punto, el desnivel se hace muy notorio y que el tránsito por el andén solo se reserva a personas sin aprensión a las alturas.

Sobre nosotros quedan los paredones de las Cumbres de Inagua, en cuyos bordes hacia el abismo, asoman pinos de gran porte de la reserva y en la banda opuesta, hacia la costa,, la majestuosa cabecera del larguísimo Barranco de Tasarte.
En andén, en sus tramos más elevados se halla cubierto de una gran cantidad de pinocha, por lo que hay que tener mucha precaución.

Desemboca en un pequeño contrafuerte, a unos 400 metros de altura y en cuya zona superior se halla el Andén de Tasarte.

La subida final es toda por garrapateo, pasando ante multitud de pequeñas cuevas y orificios a modo de chimeneas volcánicas, hasta alcanzar por serpenteo, la cabecera de una barranquera vertiginosa que baja en bastante verticalidad de la cima.
Siguiendo su perpendicular cauce, se llega pronto a conectar con el Andén de Tasarte, a unos 200 metros de distancia del Castillete.

Aunque esta variante no tenga más de kilómetro y medio de andadura, el gran desnivel y sobre todo la acumulación excesiva de pinocha, hizo que se emplearan casi 3 horas desde que se tomó el desvio del Viso hasta llegar al Andén de Tasarte.

A parte, la senda en su inicio al ser poco frecuentada, se halla cubierta de vegetación seca que en ciertos lugares desaparece o se difumina sutilmente.
Al no ser un camino habitual, la existencia de mojones es prácticamente nula, excepto por los puntos blancos anteriormente citados.

Variante 1: Subida al Andén de Tasarte a través del barranquillo que baja por la banda suroeste del desvio del Viso

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OPCIÓN 2: Variante de acceso de subida por el Barranquillo del Castillete

Es una variante descubierta hace muy poco y que requiere mucha resistencia y destreza para garrapatear por riscos muy pronunciados.

No existe trazado alguno en todo su itinerario y por tanto se desaconseja si no se conoce muy bien el lugar.

Es mucho más exigente que la variante anterior y recorre, en gran parte, una gran barranquera que corta en dos literalmente el acantilado de la fachada suroeste de los Riscos de Inagua.

Aunque yo particularmente no la hice, ya que habia subido por la variante del Viso, si pudimos observar desde El Castillete, como dos compañeros la realizaban con bastante destreza.. cuando uno nace y se cria en zona de riscos, esto para ellos es coser y cantar..

Esta variante se inicia cerca de la curva de la carretera general que une Mogán y La Aldea a la altura del desvio que baja a Tasarte; unos metros antes, aparece a la derecha una pista de tierra en bastante desuso y que sube a unos bancales abandonados, al pié de la estribación suroeste del Macizo de Inagua.

Aunque antaño se supone que podian subir coches por ahí, hoy la desatención a la que se ha visto sometida la pista, que presenta gran cantidad de socavones, hace casi imposible su tránsito por ella.

La senda sube por la banda derecha de la carretera, dirección Mogán - La Aldea y serpentea la base de los riscos, donde existe una pequeña plataforma aplanada donde se hallan los bancales.

En esta plataforma desemboca una barranquera bastante empinada y cuya cabecera describe una amplia curva en el Andén de Tasarte, unos 500 metros por encima (no rectos, sino encajonados en una rampa de considerado desnivel) y que parte en dos la muralla de escarpes que vienen del Viso y llegan al Castillete, la formación circular rocosa que queda a unos 100 metros dirección sur y es a su vez el punto más alto de esta vertiente, con casi 1150 metros en total verticalidad.

Justo en la confluencia final de la barranquera con la plataforma, se abren a su vez dos pequeñas escorrentias, de las cuales, se tomará la de la banda izquierda y a través de garrapateo, se accede a varios caideros de unos 3 metros de alto, superándolos por su margen izquierdo también y llegando a la desembocadura vertical del barranco; este tramo comprende la trepada casi constante de toda la ladera escalonada del barranco, salvando un desnivel de más de 400 metros.

Muy exigente y con ciertos tramos delicados, se vá garrapateando en zig-zag (no linea recta), hasta llegar a una gran cueva que se abre por debajo del Andén de Tasarte, justo en los precipicios de la ladera suroeste de la Montaña de Inagua.

Según comentaron los compañeros, posee unas vistas sensacionales del circo trasero del barranco, cerrado por las paredes de las cumbres del macizo y cubiertas por el pinar; en épocas de fuertes lluvias, los caideros de este punto llevan tanto caudal de agua, que es normal ver pequeñas cascadas que se precipitan de la cima, macizo abajo, a través de la espectacular y encajonada barranquera.

El último tramo es muy dificultoso, pues el trazado ya se hace poderosamente vertical, solo pudiendo ser salvado por ciertos puntos donde la tosca lo permite; la acumulación de pinocha endurece aún más la subida, por lo que hay que ir bordeando la ladera, en la horizontal (rumbo oeste - este), para encontrar un punto de apoyo (hoy marcado con pintura blanca) sobre el techo de un conjunto de pequeñas cuevillas a modo de chimeneas, muy cerca del cauce vertiginoso del barranquillo y en cuyo margen se hallan los restos de un gran tronco de pino resinoso.

A partir de aqui, se suben los últimos metros por el lecho, por garrapateo (precaución a la pinocha y grandes peñascos sueltos), hasta alcanzar la curva cerrada que describe la cabecera del barranco y donde se encuentra el sendero habitual del Andén de Tasarte.

Esta última variante es altamente arriesgada y con tiempo lluvioso, obviamente se desaconseja totalmente.

El resto del grupo, nos limitamos a disfrutarla desde El Castillete, pero los compañeros que la hicieron, pasaron lo suyo.. aún asi.. vivieron para contarlo..

Variante 2: Foto cedida por el compañero (JJ) que recoge los grandes caideros existentes en la escalonada ladera del Barranquillo del Castillete y donde se aprecia la cueva que se tomará de referencia para cruzar el cauce de izquierda a derecha

Por lo que me han contado, existe un tercer acceso por bordea internamente la Montaña de Los Azulejos, en la vertiente opuesta a la del Charco de Las Aneas, pero tan exigente que solo se ha reservado a saltadores del garrote y gente muy conocedora de ese lugar.
En cuanto me informe de esta nueva opción detallaré sus contenidos.

3 comentarios:

Juanillo dijo...

Hola Tania, excelente crónica como otra veces. Muchas gracias por compartir esta información y un saludo.

nazaret dijo...

yo diria q hay mas de tres accesos para llegar al anden pero estan muy verticales y hay q revisarlos antes
Buen documento,nos veremos el domingo

Tania dijo...

Anda que si es por la zona que mencionó Juan José, creo que serán ustedes los únicos que suban por alli, jaja..

Un saludito!